BALONCESTO Un tiro libre anotado por Alberto Gallego a falta de cuatro segundos le dio la victoria sobre el Patronato El marcador estaba empatado a 78 puntos. Alberto Gallego, que había capturado un importante rebote de ataque, falló el primer tiro libre, pero la muñeca no le tembló en la segunda oportunidad. Anotó el punto y le dio el triunfo al Establecimientos Otero. Una victoria con sabor a permanencia y merecida visto lo realizado por los protagonistas. El cuadro local, que de nuevo contó con el apoyo de su afición, fue casi siempre por delante en el marcador y sólo la precipitación en los instantes decisivos estuvo a punto de fastidiar la fiesta.
11 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.ANTONIO GARRIDO VILAGARCÍA Establecimientos Otero (79, 34+45): Toni Lorenzo (7), Gato (23), Gallego (5), Sanmartín (12) y Fridi Hammer (10) -equipo inicial-, Pombo (2), Jorge García (2), Sineiro (16) y Juan Carlos (2). Patronato (78, 31+47): Mateo (11), Bregel (21), Blanco (17), Fernández (4) e Íker Iturbe (10) -equipo inicial-, De los Bueis, Pozo (10) y McLauglin (5). Árbitros: Alonso y Fernández. Señalaron 31 faltas al Establecimientos Otero y 20 al Patronato. Parciales cada cuarto: 15-18, 34-31, 58-55 y 79-78. Incidencias: Alrededor de 600 espectadores en el pabellón de O Pombal. El partido comenzó con un 13-6 que presagiaba buenas noticias para el Establecimientos Otero. Sin embargo, el Patronato, que ayer demostró que no está en su mejor momento, sí enseñó que la perseverancia es su mejor virtud. Nunca se vino abajo el conjunto vasco, a pesar de que en varias ocasiones parecía que el cuadro de Paco Sáez tenía ya la diferencia definitiva. Ni a falta de algo más de cuatro minutos, cuando los locales mandaban por cinco puntos, tiró la toalla el Patronato. Esa terquedad le permitió empatar el partido a falta de 46 segundos (76-76). Rondó entonces por el pabellón de O Pombal ese fantasma que en forma de derrota se le suele aparecer al Establecimientos Otero en los finales apretados. Pero ayer era el día de los cambadeses. Una canasta de Sanmartín y el tiro libre anotado por Gallego pudieron más que los dos lanzamientos desde la línea de personal que convirtió Blanco. Al final, triunfo y permanencia para el Establecimentos Otero que lo celebró con su afición. En el aspecto individual brillaron Marcos Gato, por su facilidad anotadora, y un Fridi López al que le tocó bailar con la más fea, pero que mostró todas sus virtudes.