Los 21 robos cometidos en la comarca a lo largo de esta semana siguen el mismo «modus operandi», según afirma la Guardia Civil. Todos -excepto el del registro de la propiedad de Cambados- se produjeron entre las dos y las tres de la tarde, aprovechando el cierre que realizan estos comercios al mediodía. Unas horas en las que, la mayoría de los comerciantes no utilizan las verjas para cerrar sus establecimientos. Otra característica común es que, en todos ellos, accedieron al interior de los locales de la misma forma. Utilizando una llave tipo mordaza sujetan el bombín de las cerraduras que, con un tirón, rompen. Entonces acceden al interior de los locales cómodamente y roban el cajón del dinero. Los ladrones no pierden demasiado el tiempo buscando otras pertenencias de valor. De ahí que en ninguno de los locales se hayan encontrado otros desperfectos, exceptuando el destrozo causado en las cerraduras. Tampoco se molestan en llevarse objetos de gran tamaño, aunque sí robaron un ordenador portátil que había en uno de los locales afectados.