La revisión del catastro obliga a anular unos setenta recibos

La Voz

AROUSA

V. M.

Cambios en la titularidad y en la calificación de las fincas motivaron los errores Los funcionarios del Concello siguen sufriendo los problemas burocráticos derivados de la última revisión catrastral. Como ya ocurrió hace unos meses, la comisión de gobierno del 25 de febrero se vio obligada a anular más de setente recibos por errores en la titularidad o la calificación de las fincas, que afectan casi al 10% del padrón.

03 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

REDACCIÓN VILAGARCÍA Por la revisión del PXOM algunas fincas rústicas pasaron a urbanas y este hecho, unido a la revisión catastral, al cambio de denominación de calles o las nuevas altas dio lugar a una serie de errores en las notificaciones de los recibos del IBI que afectaron casi a un 10% del padrón. Por eso, en la comisión de gobierno del 25 de febrero, al igual que en sesiones de meses anteriores, hubo de aprobarse la anulación de más de setenta recibos por distintos fallos en los datos, bien por el tipo de calificación de las fincas, bien por errores en la titularidad o por cambios en la denominación de las calles. Tras la última revisión del padrón, el valor catastral de Vilagarcía quedó fijado en unos 713.679.000 euros (118.746,19 millones de pesetas) correspondientes a 27.803 unidades urbanas, con un incremento de un millar de unidades en el último año. La Oficina de Gestión Catastral, dependiente del Ministerio de Hacienda, realizó un estudio de mercado en el municipio concluyendo que los valores de los bienes urbanos estaban en torno al 30% de los del mercado, cuando lo ideal era el 50%. Subida del 20% El IBI se incrementó un 10% en el 2001 y se prevé que este año lo haga en un 20%, con subidas paulatinas hasta alcanzar dentro de diez años el precio adecuado. El alcalde de Vilagarcía, Javier Gago, llamó esta semana la atención sobre los bajos índices de este impuesto en el municipio, muy inferiores a otros de menor o igual población, y habló de la necesidad de llegar a un pacto para subir el Impuesto de Bienes Inmuebles hasta su valor real.