Una relación de dieciséis años

La Voz

AROUSA

22 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

La vinculación de Ádega con los Minicines V se remonta al mismo año en el que las nuevas salas irrumpieron en Vilagarcía: 1986. Por aquel entonces, el cine club celebraba sus proyecciones en el auditorio de Caixavigo. Con el cambio, se quedaron por el camino opciones como la programación de cortometrajes, cuya presencia se hacía inviable en una sala comercial. Los Minicines V introdujeron en Vilagarcía un nuevo modelo de explotación: la convivencia de varias pantallas en el mismo establecimiento, frente al cine clásico, de gran aforo, cuyo único representante era el Fantasio. Los siguientes años sirvieron para certificar la decadencia de la histórica sala, que acabó desapareciendo. Paradojas. Ahora, son los minicines los que se quedan pequeños ante los grandes complejos cinematográficos. El día 31 cerrarán sus puertas.