Las necesidades de los canes

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El Concello abrió quince expedientes a dueños de perros por no respetar la ordenanza municipal Actúan con nocturnidad y alevosía, pero al día siguiente aparece en los parques infantiles el cuerpo del delito. Los culpables no son los pobres canes, que se limitan, como cualquier hijo de vecino, a hacer sus necesidades donde pueden. La denuncia va contra sus dueños, que a veces no se responsabilizan de los compromisos que conlleva tener un animal de compañía. Que el Concello sólo haya abierto quince expedientes a dueños de perros por defecar en lugares públicos no quiere decir que no haya más casos, pero lógicamente, los dueños no esperan a que esté el policía delante para dejar hacer al animal.

14 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

SUSANA LUAÑA VILAGARCÍA Obvio parece que el Concello no puede tener a un policía municipal pesiguiendo a un perro y a su dueño cada vez que salen de paseo. Por eso es imposible coger in fraganti al animal cuando está defecando en un parque infantil con su dueño mirando para otro lado. Sobre todo porque el amo tampoco va a esperar la compañía del policía para permitirlo. Por eso también sólo hay quince expedientes abiertos a ciudadanos por no respetar la ordenanza reguladora de la tenencia, defensa y protección de los animales de la especie canina, que entró en vigor en el año 1999. Es posible que sean todos los que están pero no estén todos los que son. No hay más que echar una ojeada por los parques infantiles y por las calles de la ciudad. De momento, el Concello de Vilagarcía se limita a advertir a los propietarios de que los hechos son constitutivos de una multa. Hasta la fecha no se ha sancionado a ninguno de los propietarios, aunque se les advierte que se hará en caso de reincidencia. Y la multa puede llegar a los 450,76 euros (75.000 pesetas). El alcalde no tiene dudas al respecto. «Es un problema de civismo -dice-. Tienen que concienciarse de las obligaciones que conlleva tener un animal de compañía. Aunque parezca obivo hay que recordar que la falta no la comete el perro, la comete el dueño». Por eso la ordenanza no se refiere sólo a indicar los lugares en los que los animales no pueden defecar o a recordar la obligatoriedad de recoger los excrementos. Se indican también las condiciones en las que debe vivir el animal, la necesidad de mantenerlo limpio, de vacunarlo, de alimentarlo como merece y de que las viviendas dispongan de un lugar adecuado para ellos. También es obligatorio registrar a los animales. En la actualidad, el censo de Vilagarcía tiene contabilizados 1.800 perros que deben llevar una placa identificativa que incluye datos del propietario.