El cuarto de baño se ha convertido en un espacio para el diseño dentro de la vivienda
08 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.REDACCIÓN VILAGARCÍA Desde los matices más clásicos hasta las nuevas tendencias del diseño, de lineas más depuradas. Dentro de la vivienda, el cuarto de baño se ha convertido en un lugar para la imaginación. Las preferencias en Arousa están claras. Por norma general, no se demandan fusiones de estilos, sino que los compradores se inclinan a buscar tendencias concretas, y totalmente antagónicas. No hay lugar para términos medios, o todo el montaje en rústico o toda la composición en nuevo estilo. El mueble rústico no ha perdido vigencia. Las piezas del cuarto de baño, en porcelana, todavía conservan sus múltiples recovecos, que nos recuerdan a las casas de antaño. El lavabo apoyado sobre un mueble de madera, preferiblemente en tonalidades oscuras, y la grifería en cobre y latón viejo confieren a la estancia una elegante vuelta en el tiempo. Aunque no de lineas tan rústicas, pero ya todo un clásico, el mueble blanco en el que se encaja espejo y lavabo sigue siendo el rey del cuarto de baño. En el extremo opuesto se sitúan las tendencias más novedosas, que comparten espacio con el rústico dentro del mercado. Aquí entran en juego las piezas de cristal, los complementos de acero o los espejos de lineas simples, sin biselar, y enmarcados de vidrio. Los cuartos de baño más modernos buscan el vacío, el espacio más limpio, a través de diseños más depurados. La demanda en la comarca se mueve entre lo rústico y lo «minimal». Tanto Establecimientos Otero, como Azulejos Ulla o Joaquín Méndez cuentan con una amplia gama para satisfacer a un público muy dispar.