La integración de los inmigrantes

La Voz

AROUSA

«Las clases de apoyo son especialmente necesarias para las asignaturas instrumentales, como la lengua o las matemáticas», explican desde el Castro Alobre. Ese principio, formulado desde un centro en el que no existen este tipo de clases, se confirma en otros institutos en los que sí existen este tipo de grupos de trabajo. Las clases de diversificación curricular ayudan a resolver problemáticas que van más allá de los problemas de aprendizaje. En el instituto de Monte da Vila, por ejemplo, hay un grupo de estudiantes prácticamente recién llegados de varios países de América Latina. «Presentan deficiencias en su formación, y con este tipo de clases consiguen ir adaptándose», argumenta la directora del centro. «Si no pudiesen recibirlas se quedarían estancados», sentencia. En la misma tesitura se encuentra un niño saharaui que reside en Cambados. «Su situación legal aún no está clara, pero mientras esté aquí tiene que estar escolarizado, claro», explican desde el Asorey. Y, para facilitarle las cosas, «este tipo de clases de apoyo le resultan muy positivas».