Llegaron, vieron y no firmaron

La Voz

AROUSA

EL PALOMAR

09 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

LECCIÓN DE VIDA. Caramba, caramba. Algo como lo de ayer no lo recuerdan ni los más viejos del lugar. Que se olvide la Plataforma. La movilización más numerosa celebrada en Vilagarcía desde tiempos de Matusalén no es la marcha contra los depósitos, no. Miles de adolescentes se atrincheraron desde el mediodía en el centro comercial Arousa. ¿Para qué? Sí, eso es. Para echarles un vistazo por encima a tres jovencitos que no han hecho más en la vida que salir durante unas semanas en la caja tonta. ¿A alguno le molesta? Tranquilícese. Esta sociedad nuestra del cátodo y la hamburguesa es así. Primera lección. LÁGRIMA VIVA. Dicen que a la juventud le falta sangre. Será para otras cosas, no a la hora de rendir pleitesía a sus ídolos, aunque sean flor de un día. Lloros, lamentos, gritos, histeria desatada. Todo eso y mucho más cundió por doquier en el centro comercial. Y no se vayan a creer que se trata de un furor propio de las espinillas. Más de uno que ya ve brillar su coronilla en el espejo acudió a la llamada. LOS CHAVALES. Pero bueno, ¿qué pasó con los alumnos? Porque estamos hablando de Operación triunfo, que quede claro. Sencillo. Las miradas extraviadas de Naim, Gisela y Natalia, borrachos de popularidad, se tradujeron en triunfales paseos alrededor de un circuito marcado por las vallas de seguridad. Naim difícilmente podría dar más brincos. Pero se largaron por la puerta de atrás como un vendaval sin firmar autógrafos al afligido público. Segunda lección. La fama es implacable.