La recalificación de la antigua sede del Liceo exige un convenio con el Concello

La Voz

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

El pleno da el primer paso para la modificación puntual que permitirá la construcción de la ciudad deportiva El pleno de Vilagarcía acordó ayer informar favorablemente el escrito presentado por el Liceo-Casino para la recalificación de los terrenos de su antigua sede, ubicada en la plaza Xoán XIII. La corporación votó unida, con la única excepción del BNG, que prefirió abstenerse hasta el inicio efectivo del expediente urbanístico. Lo cierto es que se trata únicamente del primero de los pasos que conducirá a la construcción deportiva. Así, la modificación exige la firma de un convenio entre la sociedad y el Concello.

31 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

REDACCIÓN VILAGARCÍA La portavoz del grupo socialista, Ángela González, se encargó de recordar que la votación de ayer consistía, más que nada, en una declaración de principios. La corporación da su visto bueno al inicio de los pasos necesarios para la recalificación de terrenos. Pero la medida en cuestión exige la firma de un convenio urbanístico entre el Concello y el Liceo-Casino. Sólo entonces, y tras una solicitud de modificación puntual del PXOM, se iniciará el expediente. Todos los grupos políticos representados en Ravella consideraron positiva la iniciativa. El PSOE analizó el carácter popular de la sociedad vilagarciana, que agrupa a más dos mil familias de la ciudad. El PP, por su parte, mostró su conformidad hasta que los trámites correspondientes confirmen la viabilidad de la medida. Idéntico resultado obtuvo la propuesta entre las filas independientes, a la espera de que surja el debate urbanístico, en el momento de someter a aprobación la modificación. La única excepción, con matices, cayó del lado del BNG. El portavoz nacionalista, Xosé Castro Ratón, quiso incidir en el hecho de que la mayor parte de los concejales son socios del Liceo. Algo que, en su opinión, exige un cuidado escrupuloso para evitar confusiones entre el resto de los ciudadanos. Esta, y no otra, fue la razón por la que el Bloque se abstuvo. El razonamiento motivó una reflexión colateral del alcalde, Javier Gago. En tono irónico, el regidor se preguntó si en el caso de una obra de la Iglesia, los concejales católicos deberían abstenerse. El punto, en fin, salió adelante.