El campo interminable

La Voz

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

El gobierno de O Grove baraja varios terrenos alternativos a O Bao para construir instalaciones deportivas La historia del campo de fútbol de O Grove va camino de convertirse en una historia interminable. Esta semana, el gobierno local se reunirá con los grupos de la oposición para empezar a buscar ubicaciones para las dos infraestructuras deportivas que Xunta y Diputación van a construir en el municipio. En ese encuentro se hablará de dónde colocar el polideportivo. Y también se pondrán sobre la mesa localizaciones alternativas para el campo de fútbol que se pretendía construir en O Bao. El gobierno local no parece tener nada claro que la parcela elegida pueda estar a su disposición en cuanto las administraciones supramunicipales abran la cartera. Y esta vez, la oportunidad no se puede perder.

21 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

R. ESTÉVEZ O GROVE El alcalde de O Grove pretende reunirse esta misma semana con los portavoces de los grupos de la oposición para hablar de deporte y de infraestructuras. En marzo, si nada lo impide, se firmarán los convenios cuatrienales con Xunta y Diputación para acometer la construcción del campo de fútbol y del pabellón de deportes. Y para entonces, el Concello quiere estar en disposición de ceder los terrenos necesarios para que esas obras puedan comenzar cuanto antes. Que el gobierno local estaba buscando ubicaciones al pabellón de deportes se sabía. Que apuestan por una zona en Monte da Vila, también. «La propuesta perfilada se la presentaremos al resto de los compañeros de corporación», explicaba ayer el alcalde. A esos mismos compañeros se les plantearán también «varias alternativas para ubicar el campo de fútbol». Y es que, después de dar por hecho que esta instalación estaría en O Bao, parece que han surgido dudas sobre la posibilidad de que eso pueda ser, finalmente, así. «Aún no sabemos qué va a pasar con la comunidad de montes y podrían surgir problemas con los ecologistas», explicaba ayer el primer edil. Y eso significaría que los terrenos podrían no estar dispuestos para cuando la Xunta y la Diputación liberen la partida precisa para acometer la construcción de ese terreno de juego, demandado una y otra y otra vez por los clubes y por toda la ciudadanía. El abanico de búsqueda se abre. La alternativa podría estar «en Monte da Vila o incluso en San Vicente», según el primer edil.