Junto a los escasos calados, dos de las principales debilidades del Puerto de Vilagarcía hacen referencia a la superficie disponible y a las comunicaciones por tierra. Varios proyectos inciden en ambos puntos. La extensión de la línea férrea. Durante los últimos años, el ferrocarril se ha desvelado como uno de los claros valores al alza para el transporte de mercancías. Por el momento, en Vilagarcía el tren llega únicamente al muelle de O Ramal. El objetivo de los próximos ejercicios será su extensión hasta el muelle de Ferrazo. La vía férrea es fundamental para tráficos como el de cereales, que el año pasado se convirtió en el tercer producto de la rada arousana, alcanzando las 108.363 toneladas y suponiendo el 11% del tráfico total. Pues bien, el 60% se movió a través del tren. Zona de Actividades Logísticas. Uno de los proyectos más debatidos de los últimos tiempos. La carencia de superficie operativa en la zona portuaria, sin grandes posibilidades de crecimiento, hace fundamental un espacio amplio tierra adentro para la instalación de empresas. Su desarrollo exige 300.000 metros cuadrados y conexión con ferrocarril y autopista. La idea será incluida en el plan director, pero requiere un estudio de viabilidad que debe ser aprobado por el Ministerio de Fomento. Ampliación de calados. Relacionado con la ampliación exterior y el relleno de O Cavadelo. Actualmente, Comboa y Ferrazo disponen de 11 metros de calado. La capacidad de O Ramal se limita a 6 metros.