Mózam presenta su dimisión como entrenador del Otero

La Voz

AROUSA

BALONCESTO

21 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

ANTONIO GARRIDO VILAGARCÍA «Para conseguir los mismos objetivos, el club y yo creemos que hay que utilizar métodos totalmente diferentes». Las importantes diferencias que existen entre Mózam y la junta directiva del club a la hora de organizar el funcionamiento de la entidad han llevado al técnico santiagués a presentar su dimisión irrevocable como entrenador del Establecimientos Otero. A pesar de que los problemas ya venían desde atrás, prácticamente desde la pretemporada, fue la organización del desplazamiento a Bilbao la gota que colmó el vaso. Y es que el club cambadés ha decidido que la plantilla y el cuerpo técnico emprendan viaje hoy a las siete de la mañana, en dos furgonetas, hacia la capital vizcaína, donde deberán jugar a las 20.00. Mózam ya estuvo a punto de presentar la dimisión hace unas siete u ocho jornadas cuando los resultados no acompañaban al conjunto cambadés. El técnico cambió entonces de parecer, pero ayer por la mañana expresó al presidente su dimisión «irrevocable». Por su parte, el presidente, Juan Luis Iglesias, afirmó que respetaba su opinión pero no la entendía. Apeló a la tranquilidad que debe mantener el club y apuntó que todavía no habían tenido tiempo de comenzar a buscar el sustituto. «Creo que no es el mejor momento para tomar una decisión así», dijo. Poli Trigo será hoy el encargado de dirigir al Establecimientos Otero en el encuentro que le enfrentará al Patronato Bilbao en el pabellón La Casilla. «Non é ningún marrón. Sei que pode pasar en calquer momento», afirmó el entrenador. La situación, sin embargo, no parece la más idónea. Poli deberá afrontar el enfrentamiento con la plantilla bajo mínimos. Sanmartín, por problemas laborales, Will, todavía con gripe, y Caldas, que sufrió una rotura de fibras en el entreamiento del jueves, se perderán el partido. Además, Miguel Sineiro arrastra problemas de pubalgia y Carlos Pombo prácticamente se acaba de reincorporar a los entrenamientos.