La estación de Vilagarcía cuenta con equipamientos precisos para realizar las pruebas de control de emisiones contaminantes. Precisamente, este es uno de los aspectos que destacó Rodríguez Yuste, quien incidió en la apuesta tecnológica para aplicar las directrices comunitarias, referidas a la reducción de los efectos negativos de tráfico en la calidad del aire. «Eso demuestra que la industrialización y el medio ambiente pueden ser conciliables» -subrayó- «y en eso las ITV ponen su grano de arena». Hasta el pasado verano, la medición de gases y humos de escape se efectuaba sólo en los vehículos alimentados con gasolina que no disponían de catalizador. Ahora la directiva europea obliga a someter a esas pruebas a todo tipo de vehículos en las revisiones periódicas. Estas pruebas se desarrollan en boxes con aislamiento acústico, y sistemas de ventilación y extracción de humos, con los que cuenta la estación de Vilagarcía. Los principales elementos a medir en los gases son el monóxido de carbono, los hidrocarburos no quemado y el dióxido de carbono, principal causante del «efecto invernadero».