Más políticos que nunca

La Voz

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Gobierno y oposición de O Grove protagonizan continuas reuniones que raramente fructifican O Grove no es el único municipio que tiene un gobierno en minoría pero sí es de los pocos en los que son necesarias tantas maniobras para gobernar. El equipo que dirige el popular Miguel Ángel Pérez se ve obligado a negociar casi todos los puntos de su política con la oposición. Son cinco concejales frente a doce y sólo algunas veces cuenta con los aliados de AVI y del PSOE para sacar los asuntos adelante, como ocurrió con el presupuesto. Las dos últimas semanas han sido paradigmáticas en este sentido porque hubo reuniones a dar y tomar. El ejercicio de la política cobra en O Grove otra dimensión.

15 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

B. COSTA O GROVE El consenso. Ésa es la clave para poder gobernar en O Grove, pero muy pocas veces se consigue. Así que el gobierno local se ve forzado a negociar y negociar hasta conseguir los mínimos apoyos que le permitan aprobar los asuntos en pleno. El último caso fallido fue el de la urbanización de la finca de Pedro, que el alcalde decidió retirar del pleno a última hora por temor a encontrarse con una votación contraria a sus propósitos. Las circunstancias obligan a Miguel Ángel Pérez a invertir horas y horas hablando con sus adversarios. Y es que a ninguno, como a él, le hace tanta falta el apoyo de la oposición. Cuando no es la finca de Pedro, es el convenio para adquirir la casa de Don Jacobo, y si no se trata de la ampliación del campo de golf de A Toxa, las alegaciones al expediente de los comuneros de San Martiño o el expediente de Gropesca. Comisiones de portavoces y de urbanismo se suceden diariamente en el Concello de O Grove, en las que se invierten horas y horas de debate, que no siempre acaba en acuerdo. A la vista de esta situación y aplicando un criterio matemático, a la oposición tendría que resultarle sencillo desbancar al gobierno local. Pero hablando de política y hablando de O Grove no funciona la lógica y estos cálculos no salen. De hecho hubo varios intentos en este sentido, vía moción de censura o pactos coyunturales, pero la oposición siempre fracasó en su empeño. La última vez fue hace tan sólo tres semanas: IdeG, BNG, EdeG y PSOE acordaron unirse para convertirse en el azote urbanístico del equipo de gobierno, pero el pacto duró sólo unos días porque en el grupo socialista se lo pensaron mejor y optaron por desmarcarse a última hora.