La calle Castelao se convierte desde hoy en plató para el rodaje de «Las rubias los prefieren caballeros» Max es un hombre «un pouco paranoico e obsesivo». Marylin es su vecina. Una chica rubia que guarda cierto parecido con la actriz de Hollywood. Max es Miguel de Lira, y Marylin es María Esteve. Los dos actores se encuentran en O Grove, lugar en el que desde hoy se rueda «Las rubias los prefieren caballeros». El cortometraje es de «Vaca Films», productora dispuesta a entrar por la puerta grande en el mundo del audiovisual gallego. Para ello han optado por recibir el bautizo de un equipo técnico y actoral «que traballa un pouco por amor á arte». Las cámaras comienzan a rodar en la Castelao.
14 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.R. E. O GROVE María Esteve se despertó ayer en O Grove y descubrió «la hospitalidad de los gallegos». Miguel de Lira reconoce que hace unos meses casi no conocía el municipio meco, «pero agora non deixo de rodar por aquí, vou ter que coller un piso». Los dos se han embarcado en un proyecto «ilusionante y muy divertido», con marcado sabor a cine clásico: Las rubias los prefieren caballeros. Una historia, basada en un texto del escritor y periodista Anibal Malvar, en la que se narra el amor obsesivo que un joven siente por su vecina, una chica extraordinariamente parecida a Marylin Monroe. Una mirada obsesiva «En principio suena muy fuerte lo de hacer de Marylin. Pero luego tranquiliza mucho saber que no tengo que hacer una encarnación directa de ella, porque en realidad se trata de una mujer vista a través de los ojos de un hombre obsesivo», explicaba ayer María Esteve. Miguel de Lira, Max, será el mitómano que custodiará cada paso de la joven protagonista. Para seguirla allá donde vaya, tendrá que disfrazarse y adoptar múltiples personalidades para velar «por Marylin, que é a súa vida». Al actor gallego le seduce su personaje, sobre todo porque implicará «un traballo actoral importante». Lo único que lamenta Miguel de Lira es «que non sexa unha longametraxe, porque hai escenas nas que parece que habería que tirar un pouco máis, pero claro, non hai tempo». El actor de Carnota aseguraba ayer que será hoy cuando realmente conozca a Max. Y cuando se meta en un papel en el que va a poder trabajar «máis relaxado, con menos presión que se falamos unha longametraxe. As cortametraxes danche unha maior liberdade, eso está claro».