Desde aquella primera vez

La Voz

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Los encuentros con las urnas en la comarca están repletos de curiosas y simpáticas anécdotas La primera vez es siempre inocente, insegura e inexperta. Por eso los encuentros con las urnas en los primeros años de la democracia están cargados de despistes y curiosidades en las que tiene mucho que ver la natural desconfianza del gallego. Algo que se perdió con el tiempo a favor de la normalidad y la seriedad que exige ser europeos. A veces, sin embargo, todavía aparecen vestigios de esa inocencia. Un conocido político de la comarca recibió hace unos días una carta de un amigo que vive fuera en la que le daba poderes para votar en su nombre. Detalles así engordan el anecdotario electoral en la comarca.

20 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

SUSANA LUAÑA VILAGARCÍA Gonzalo Bouza Brey, como apoderado de la canditura del Partido Comunista Gallego, fue testigo en O Grove de las primeras elecciones locales de la democracia. Las sospechas entre partidos eran tremendas y el miedo al pucherazo estaba siempre presente. Se desconfiaba de cualquier marca que llevase un sobre y se exigía un nuevo recuento. Por eso aquella vez no acabaron hasta las ocho de la mañana del día siguiente, y unos 400 vecinos se quedaron como testigos del proceso. «Había una extrema pulcritud y se denunciaba cualquier fallo en la papeleta, por si había fraude. Aquella noche la cosa se alargó porque discutimos una por una sesenta papeletas, y al final se denunció a la junta electoral. Pero salió alcalde Corbacho». Historias de esas ya no se repiten. Juan Carlos Maneiro, concejal del PP, recuerda también haberse quedado hasta las doce de la noche en algún recuento. «Pero en las últimas generales acabamos a las ocho y media. Hoy también acabaremos pronto. Los recuentos son cada vez más rápidos porque desapareció la desconfianza». Esa normalidad, síntoma de la madurez de la democracia en España, no deja de tener aspectos negativos. «Con Franco pensar en depositar tu voto era algo impensable, por eso yo no entiendo la reacción de los jóvenes de ahora. Lo ven como algo rutinario, no le dan la importancia que tiene».