La ruta del vino de México a Chile

La Voz

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Cambados presentó en Oporto un estudio sobre la evolución de la viticultura en Sudamérica Cambados presentó en Oporto el resultado del trabajo de investigación elaborado en colaboración con la Universidad de México. El estudio realiza un recorrido por las principales rutas y museos del vino de la península Ibérica analizando cada una de ellas y explicando las que están a punto de crearse. La segunda parte de esta obra está dedicada a la investigación de la implantación de las técnicas de viticultura en países como México o Chile. Unos lugares en los que comenzó a plantarse viñedo a principios del siglo dieciocho y que hoy acogen importantes zonas de producción vinícola. «Este trabajo nos permitirá abrir nuevas vías de colaboración», asegura Rocío Acha, autora del mismo.

22 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

M. A. CAMBADOS Chile y México son hoy unos de los grandes productores de vino a nivel mundial. En el primero de estos países se cultivan y comercializan, desde hace varios años, variedades francesas con notable éxito en los mercados internacionales. Pero ¿cómo llegó el vino a Sudamérica? A esta pregunta han intentado responder Rocío Acha, técnica museística de Cambados, y Mario Trujillo, profesor del Centro Superior de Antropología Social de México con un trabajo que la semana pasada presentaron en la cumbre de Oporto. El documento asegura que la viticultura mexicana comenzó a despuntar en el último cuarto del siglo XIX, aunque las primeras variedades llegaron al país en el siglo XVIII de la mano de las órdenes religiosas. A finales del siglo pasado, empiezan a diferenciarse las rutas de vino en este país gracias al desarrollo de zonas como Aguascalientes, Queretaro y Zacatecas. Poco después, comienza el auge de la industria vitivinícola por la presencia de importantes empresarios en este sector y que culmina después de la Segunda Guerra Mundial con la creación de la Asociación de Viticultores.