«A ver, ¿que imos inaugurar aquí?»

La Voz

AROUSA

V.M.

MARUXA ALFONSO TESTIGO DIRECTO

30 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

con él llegó la revolución. A las diez y media de la mañana aparca un Audi plateado y una nube de alcaldes, concejales y demás políticos se concentra alrededor del señor conselleiro. «A ver ¿que imos inaugurar aquí?», pregunta en primera instancia. «¿E eso canto costa?», continúa mientras los técnicos intentan explicarle el proyecto. «¿E cando vai estar rematado?», nueva interrupción. Y se acabaron las explicaciones. «Quero que esté lista en marzo do 2003 ¿é posible?», pregunta a uno de los técnicos. «Que pase a máquina e empece a traballar». Se acabó la inauguración, alcaldes, concejales y demás suben al autobús, mientras los técnicos desmontan plataforma, micrófonos y todo el tenderete que el conselleiro no quiso utilizar. Nueva parada: Vilanova. El mismo ritual se repite: obras, precio y plazo de ejecución. Otro micrófono abandonado y de nuevo al autobús hasta Vilagarcía. Tras la intervención de rigor en la que lo acompañan Rosa Oubiña- alcaldesa en funciones de Cambados- Javier Gago y Antonio Pillado, Conselleiro de Xustiza, Cuíña decide modificar el recorrido. Visita al nuevo paseo marítimo de Vilanova. Recorrido por las obras y, por fin, paradita para reponer fuerzas. Albariño, pulpo y berberechos en el bar más conocido del municipio cuyo propietario ve como, de repente, se le llena el local. Vuelta al bus. La comitiva oficial ha descendido notablemente y sólo unos pocos siguen la señor conselleiro. Con media hora de retraso llega al polígono industrial de Ribadumia. Tras el reccorido por tres empresas- Mivisa, Gralicia y Pomarco- se reune con los gerentes. «¿Qué vos fai falta?», pregunta impaciente. «Se a Diputación fai o proxecto, eu pago a carretera. Para a guardería tedes todo o meu apoio e para o centro de usos múltiples xa o estudiaremos», sentencia. Tras despedirse, sube al Audi plateado y se va. Son las dos de la tarde. Misión cumplida.