Pocos muestran tanto entusiasmo como los isleños por sus celebraciones, y lo han demostrado en el Carmen Como si la propia virgen hubiera mediado ante los inoportunos «entes» climatológicos, el verano ha vuelto con la procesión marítima que ayer recorriró el litoral de A Illa. Durante una hora y media barcos pesqueros, deportivos, lanchas, moto acuáticas... todos llenos de gente acompañaron a la Virgen del Carmen desde el puerto de O Xufre hasta el de O Campo. Pero la patrona de los marineros ya iba bien arropada por todos los jóvenes isleños, que vestidos con el uniforme marinero, la homenajean cada año, los quintos del 83.
21 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.L. SEIJO A ILLA Ni la profesionalización del ejército ni el diluvio universal va a impedir que los jóvenes isleños se vistan con el uniforme del ejército del mar para honrar a la patrona de los marineros. Año tras año diferentes generaciones de quintos han tenido la oportunidad de llevar a hombros a la Virgen del Carmen, ofrecerle flores, cantarle y protegerla durante toda la travesía. Igual que ella los protege cuando están en el mar. Este año el clima ha jugado a favor del incomparable espectáculo de la procesión marítima, y esta lució mejor que nunca en las aguas de la ría. Embarcaciones de todo tipo pululaban por el puerto de O Xufre a la una y media del mediodía. Una vez partió el Nuevo Martiñán, embarcación que portaba a la virgen, todos los demás le siguieron, intentado acercarse lo más posible a él. Esto provocó un par de pequeños roces que indignaron a los quintos, encargados de alejar al resto de barcos del de la virgen para evitar que se produzca algún incidente. La cerveza corrió de mano en mano, mientras la banda de música tocaba Si Carolina se fuera con otro y la alegría festiva se reflejaba en los rostros de los que acompañaban a la virgen.