REDACCIÓN VILAGARCÍA Un antiguo cliente de Argentaria denunció ayer a la directora de la sucursal del BBVA de Vilagarcía tras haber recibido «un trato despectivo y vejatorio». La demanda, interpuesta en el juzgado de instrucción número 2, tiene su origen en la imposición de una carga de 54.000 pesetas en una cuenta que, según el afectado, fue cancelada en 1999. Tras recibir una carta en la que la oficina bancaria le comunicaba esta deuda, el cliente se dirigió a la sede de la entidad para aclarar la cuestión con su responsable. El denunciante asegura que la cartilla fue cerrada con anterioridad a la fusión del BBV y Argentaria, y que en ningún momento volvió a abrir otra cuenta en el citado banco. Señala, además, que la imposición corresponde a una compañía aseguradora con la que ya no opera, por lo que considera que se trata de un error. El demandante puso todo ello en conocimiento de la directora de la sucursal. Sin embargo, y según su versión, ésta habría intentado retener parte de la documentación con la que el cliente demostraba sus argumentos. Es más, el afectado dice que, mientras su comportamiento fue correcto, la directora intentó desfigurar los papeles con un bolígrafo, negándose a devolvérselos: «Ni siquiera me fue entregada la hoja de reclamaciones». La actitud de la responsable de la oficina motivó que el hombre recurriese finalmente a los tribunales.