En el día de la inauguración de los cuatro carriles las alusiones a la Comunidad de Montes de Noalla eran inevitables, aunque Cuíña advirtió a la prensa que no tenía mucho que decir al respecto. Si en su primera visita a la obra, hace un mes, manifestó sin reservas su voluntad de hablar con los comuneros en aras de resolver los problemas y levantar la paralización de las obras. Ayer se limitó a decir que la Xunta «cumprirá coas súas obrigas» en alusión al pago de expropiaciones de los terrenos que reclaman los comuneros. Las denuncias «no benefician» En todo caso, el conselleiro advirtió que las medidas legales adoptadas por la comunidad de Noalla «non benefician, aínda que nós non gardamos rencor e iso non vai ser problema», apostilló. Los comuneros de Noalla, por su parte, temen que, una vez que la Xunta ha podido concluir las obras y ya está sujeta a presiones, el pago de las expropiaciones pueda retrasarse más de lo deseado. El titular de Política Territorial no quiere polémicas y sí se afanó ayer en destacar la importancia de los cuatro carriles. «Este é un logro non só para O Grove senón para toda a comarca. Estou moi satisfeito coa rápida resposta dos tribunais que permitiron acabar a obra», indicó. «O goberno galego traballa con seriedade e rigor e nunca fai nada coa intención de perxudicar a ninguén», añadió el conselleiro.