REDACCIÓN VILAGARCÍA La suerte viene por rachas y cuando menos la esperas. Eso es lo que le sucedió a Rosa Abal, que desmintió la popular frase de «nunca toca». Ayer se embolsó nada menos que 200.000 pesetas en vales de compra para gastarse en el Centro Comercial Arousa, de Vilagarcía. «Llevo un mes de buena racha», reconoció la ganadora, que en las últimas semanas se llevó «un pellizquito» de la Bonoloto. También ha probado suerte en la Lotería y «un poco a la Primitiva», pero es la primera vez que recibe un premio de estas características. En plena época de rebajas, las 200.000 pesetas se estirarán como el chicle en las distintas tiendas del centro comercial. Rosa Abal todavía no ha tenido tiempo de pensar en que las va a invertir, pero ya le ha echado el ojo a alguna cosilla: «había pensado en algo de ropa», indicó. Para el anecdotario queda el hecho de que Rosa Abal era precisamente la primera de la lista. Pero no fue la única agraciada. El millón de pesetas en vales de compra que repartió el centro comercial se dividió en dos premios de 100.000 pesetas, cuatro de 50.000, otros 4 de 25.000 y nada menos que 30 de 10.000. Un total de 41 personas fueron citadas para acudir al centro comercial y elegir, ante notario uno de los sobres que contenían los preciados cheques. Por fuera, todos iguales. Por dentro, la cuantía era muy diversa. La buena mano fue decisiva a la hora de llevarse el mayor pellizco. Pero los nervios no hicieron mella en los agraciados. Haciendo gala de la conocida falta de puntualidada española, los premiados no se apuraron en acudir a recoger su premio. Hubo quien llegó media hora más tarde de la cita fijada para el acto de entrega ante notario. Eso sí, no hubo ni un solo sitio vacío en las fotos de fin de fiesta. Al fotógrafo no le hizo falta la frase de «miren al pajarito» para conseguir la sonrisa de los presentes, muchos de ellos sorprendidos de su buena suerte.