Tras el primer intento fallido de firmar el deslinde, el alcalde de A Illa, Manuel Vázquez, recopiló una serie de documentación que fue enviada para su estudio a la Consellería de Xustiza y al Instituto Geográfico Nacional. Con estos documentos se pretendía demostrar la pertenencia de los islotes al municipio de A Illa, algo sobre lo que nadie dudó nunca en la localidad y que pudo motivar el despiste a la hora de no reclamar su inclusión en el decreto de segregación. En este sentido, el portavoz del BNG en A Illa, Andrés González, había comentado, en la anterior reunión, que se estaba dando un error de interpretación del decreto, «porque estes islotes sempre estiveron ligados á historia da Illa». Entre estos informes existían algunos papeles con los que se demostraría que los islotes pagaban tributo a la parroquia de San Xulián, e incluso se conoce la persona que tributaba por ellos. Esta argumentación sería suficiente, a juicio de los isleños, para demostrar la vinculación de A Illa con los Xidoiros, ya que el decreto de segregación hace coincidir el territorio separado de Vilanova con la parroquia de San Xulián.