Manuela Fernández Devesa, propietaria del restaurante «El Combatiente» Manola es propietaria, junto con su familia, de uno de los restaurantes más antiguos de la comarca. Es «El Combatiente» de O Grove, donde en la década de los treinta comían caldeiradas los marineros y muchos años después se sentó a la mesa el hoy Rey de España. Tras toda una vida dedicada a la hostelería, Manola espera que sus hijos continúen con el negocio para que éste mantenga abiertas sus puertas durante muchos años más. Y eso, pese a asegurar que «los jóvenes reniegan de la hostelería», un mundo que califica como «muy sujeto». Poco amiga de la notoriedad, Manola sostiene que las claves que garantizan el éxito de un restaurante son las mismas ahora que hace sesenta años: la limpieza, la calidad del producto y el trato directo con los clientes
30 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.BEA COSTA O GROVE En O Grove se encuentran algunos de los restaurantes más tradicionales de toda la comarca de Arousa. -¿Cómo empezó la historia del Combatiente? -El negocio lo abrieron mis padres en el año 1932 ó 34. Empezaron dando caldeiradas para los marineros y cuando me casé me quedé yo con el negocio. -Toda una vida en el restaurante. -Sí, nací debajo del mostrador (risas). Ya mi madre me ponía un delantal de pequeña para servir el pan en las mesas y me daban cinco céntimos. -Creo que es usted misma la que cocina ¿de quién aprendió el oficio? -De mi madre. Ella era una gran cocinera. -¿Y ahora con qué ayudas cuenta? -Mi marido y mis hijos. El problema es que no hay personal para trabajar. Los jóvenes reniegan de la hostelería, supongo que porque es muy sujeta, de sábados y domingos. Yo tuve que cerrar un comedor por falta de gente para atenderlo. -¿Qué característica debe tener todo restaurante? -El trato personal entre el dueño y el cliente es fundamental. -¿Qué viene buscando el cliente del Combatiente? -Comidas caseras, con material de Galicia y de primera calidad. -¿Qué tipo de cliente tiene? -De todo. Hay turistas, gente de O Grove... también trabajamos mucho con gente que viene a A Toxa. -Y algún personaje ilustre también habrá habido ¿no? -Bueno, no me gusta mucho dar nombres...Por aquí pasó Julio Iglesias, Raphael, Carmen Sevilla, incluso vino el Rey cuando aún era príncipe. Gente de la política que todavía siguen viniendo... - En fin, ya veo que es usted discreta y eso lo agradecerán sus comensales. . -No soy muy amiga de la notoriedad. La mejor publicidad es la que da el boca a boca, eso es lo que hace venir a la gente. - Y en tantos años y con tantas vivencias, tendrá muchas anécdotas que contar. - Sí, las hay. Mucha gente me pregunta de dónde sale el nombre del Combatiente. Se lo puso la gente de aquí porque mi padre cobraba las caldeiradas a diez céntimos y otros cobraban veinte, así que combatía en los precios. También sale de que siempre combatimos las ganas de comer de la gente. -Dijo que nació en el Combatiente y ¿hasta cuando seguirá en combate? -Supongo que hasta que me jubile (ahora tiene 61 años). No sé si seguirán mis hijos con el negocio. Yo me moriría de pena si esto desapareciera. -¿El secreto del éxito?. -Sólo trabajamos con productos frescos de la ría y de primera calidad. Limpieza, trato agradable y comida artesana. ¡Aquí aún hay cocina de leña!.