La previsión era que este verano estuviese ya operativo el parque de bomberos de O Salnés pero, finalmente, no será así. La obras de construcción ni siquiera han empezado de modo que tampoco es seguro que el servicio pueda estar funcionando en el verano próximo. Los políticos dicen que sí pero los plazos fallan una y otra vez. El parque contará con una sede central en Ribadumia y una subsede en Vilagarcía. Estará dotado de personal profesional que se encargará, sobre todo, de la extinción de fuegos urbanos si bien colaborará en los incendios forestales cuando sea necesario y haya disponibilidad de efectivos. El parque de bomberos de O Salnés es un proyecto que cuenta con la financiación de la Xunta de Galicia, la Diputación de Pontevedra y los Concellos. La dotación presupuestaria supera los cien millones de pesetas. Un consorcio se encarga de la gestión de este servicio comarcal.