Benito Barcala Rebolo, de 36 años de edad y vecino de la parroquia arousana de Cea-Lago, se sentará este jueves en el banquillo de la sección primera de la Audiencia Provincial por el intento de asesinato de un vecino con una hoz. El procesado, según consta en el sumario, reconoció el 26 de mayo de 1999, horas después de que se hubiera cometido el crimen, su autoría. El fiscal, que solicita una pena de siete años y una indemnización de seis millones, sostiene que ese día, Barcala Rebolo comenzó una discusión con uno de sus vecinos con el que las relaciones ya eran malas. Agresión Al parecer, en mitad de la reyerta, el imputado cogió una hoz «y guiado con el propósito de quitar la vida, comenzó a agredir a la víctima». La esposa del acusado, que falleció hace unos meses, fue quien dio el aviso a la policía nacional. El ministerio público indicó que la confesión de los hechos ante los agentes, con anterioridad a que se iniciara el proceso judicial, era una atenuante. Las numerosas heridas causadas en la agresión provocaron que la víctima y denunciante de los hechos estuviese más de un año a tratamiento.