El Puerto demandará a O Castriño en cuanto descubra la fachada de A Concha

La Voz

AROUSA

MARTINA MISER

La inmobiliaria continúa los trabajos haciendo caso omiso de las advertencias de la Autoridad Portuaria La inmobiliaria O Castriño ya sabe lo que le espera, de continuar los trabajos en el edificio del parque de A Concha. Fuentes portuarias confirmaron ayer que presentarán una demanda contra la empresa de José Luis Falcón en cuanto ésta descubra la fachada del inmueble. El caballo de batalla no es otro que las ventanas que se abren sobre el recinto, cuya titularidad pertenece al Puerto de Vilagarcía. O Castriño debió retranquear el edificio dos metros. No lo hizo. Ahora, la cuestión acabará en los tribunales.

23 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

REDACCIÓN VILAGARCÍA Los servicios jurídicos de la Autoridad Portuaria tienen ya potestad para actuar contra la inmobiliaria O Castriño con respecto a la edificación del parque de A Concha. La polémica es bien conocida desde hace meses. La empresa de José Luis Falcón comenzó las obras de su nuevo bloque sin solicitar el correspondiente permiso al Puerto, que ostenta la titularidad del parque. Lo hizo, eso sí, con la autorización municipal. Pero en ella, el Concello de Vilagarcía advertía que la actuación debía ser consultada con los posibles afectados. En este caso, la Autoridad Portuaria. La normativa urbanística marca que, a la hora de abrir ventanas en una fachada, ésta debe distar al menos dos metros de la propiedad colindante. Sin embargo, esta distancia no se respetó en el caso del recinto portuario: el frente del edificio se levanta sobre la misma línea del parque. Los responsables portuarios advirtieron esta circunstancia hace varios meses. Pero las obras estaban avanzadas, y proceder al retranqueo supondría poco menos que rediseñar por completo la actuación. La solución provisional llegó de la mano de una curiosa operación. O Castriño decidió tapiar el hueco de las ventanas en espera de mejores tiempos. Esto es, hasta que el edificio estuviese finalizado. Pero lo cierto es que la actuación siguió su curso sin más novedad. La situación no se ha rectificado. En el momento en que se descubra la fachada, la cosa acabará en los tribunales.