La devoción a la abogada de los casos imposibles

La Voz

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

A ella se encomiendan enfermos para su curación Nació entre oro y lujos, pero su destino era otro. Tras largos años de sufrimiento y sacrificio, y de una vida encomendada a Dios, Santa Rita se convirtió en abogada de los casos imposibles. Cuentan las crónicas que cuando falleció, numerosos enfermos se acercaron a tocar su cuerpo y sanaron milagrosamente.

21 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

REDACCIÓN VILAGARCÍA Santa Rita nació en la localidad de Casia, entre oro, seda y lujo. Pero ya muy joven, rechazó esa vida y se encomendó a Dios. Sus padres la obligaron a casarse con un hombre, que acabó por ennegrecer su vida. Los maltratatos eran continuos, pero ella respondía a los insultos con palabras de dulzura. Sufría con paciencia, y tras largos años de sacrificios logró que su esposo se hiciese bueno. Pero un día el marido es asesinado, y ella incrementa los actos de penitencia para conseguir su salvación. Tanta era su fe, que cuando sus dos hijos decidieron vengar la muerte de su padre, Santa Rita pidió a Dios que antes prefería verlos muertos que asesinos. Sus hijos fallecieron pronto y ya sola, Santa Rita ingresa en el convento de las Madres Agustinas, donde vuelca todo su ser en las oraciones y en ayudar a los más pobres. Pero una desconocida dolencia acabó por producirle la muerte. Entonces, numerosos enfermos se acercaron a tocar su cuerpo y sanaron. Santa Rita se convirtió en abogada de los imposibles, porque Dios se complace en conceder por mediación de la santa cosas que parecen imposibles. Precisamente, en Vilagarcía ese don sanador es lo que ha creado más devoción. La historia cuenta que en el convento de Vista Alegre había una imagen de la santa muy venerada, ya que se le atribuía la curación de uno de los antiguos dueños del pazo que al volver de la emigración padecía una extraña enfermedad.