En este sentido, Feixó recurre a lo sucedido con las últimas impugnaciones presentadas por sus socios. Según el restaurador, hasta el momento todas las sentencias han sido contrarias a los intereses de los accionistas minoritarios. Es más, éstos decidieron presentar un recurso ante la Audiencia Provincial, también sin resultado. Estos precedentes dan pie a Paco Feixó para contemplar con cierto optimismo la resolución de la impugnación contra la transmisión de la concesión del balneario. De cualquier forma, espera que el dictamen sea adoptado en breve, para desbloquear el proceso en el Concello. Lo malo, apunta el conocido restaurador, es que el tiempo juega en contra del proyecto. La operación debe ser autorizada por el pleno de Vilagarcía, una vez que los técnicos municipales supervisen el plan de viabilidad presentado por la sociedad destinataria, Invitur. Pero «posiblemente non dará tempo a abrir en verán», augura.