David Lago, voluntario de Protección Civil en Vilagarcía Muchos se preguntarán qué extrañas razones pueden llevar a una persona a realizar labores de voluntariado. Visto desde fuera parece no tener mucho sentido que uno dedique gran parte de su tiempo a tareas sin ánimo de lucro. Pero desde dentro la cosa es muy distinta. Así lo considera, al menos, David Lago que forma parte de la agrupación de Protección Civil de Vilagarcía. «Ayudar a la gente y echar una mano», esa es la meta. «Esta es una buena forma de emplear tu tiempo libre y el que está aquí es porque le gusta». Y una satisfacción: el agradecimiento de los vecinos, que «cada vez agradecen más nuestra labor».
02 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.REDACCIÓN VILAGARCÍA David empezó como voluntario de la agrupación y ahora forma parte del equipo del Gemir. Pero disfruta tanto de su trabajo que incluso en sus días libres echa una mano. -¿Qué razones te llevaron a apuntarte a esta labor? -Me gustaba la idea. Tenía varios compañeros trabajando en esto y me hablaron muy bien de ello. Me dijeron que se podía ayudar a la gente, echar una mano a quien lo necesitaba. Así que empecé hace seis años, durante un verano. En aquel momento estaba estudiando y tenía bastante tirmpo libre, así que me decidí a hacerlo. Además, las horas de voluntariado las puedes distribuir como quieras. -¿Muchos requisitos? -Al que le guste, tiene las puertas abiertas. Lo que sí es importante es que si entras en esto intentes formarte con cursillos. Empiezas con lo básico, los cursos de accidentes, primeros auxilios, socorrismo acuático. Incluso hacemos cursos de patrón de embarcación, autoprotección y mercancías peligrosas. Poco a poco vas ampliando tus conocimientos. Yo llegado un punto entré a formar parte del Gemir. -¿La gente que se inscribe en esta actividad aguanta el tirón o se va enseguida? -Hay de todo. Hay gente que empezó y tenía una idea equivocada y luego se fue. Pero por ejemplo hay muchos objetores de conciencia que empiezan aquí por obligación y luego deciden quedarse. Normalmente a la gente le gusta lo que hace. Y en verano el número de voluntarios aumenta considerablemente. -Claves de un voluntario. -A veces tienes que tener un poco de sangre fría, no te puedes poner nervioso porque puedes cometer algún error, por ejemplo en un accidente. Pero, lo bueno es que la gente se va dando cuenta de lo que hacemos y ahora ya nos llaman para todo tipo de emergencias.