El empresario renuncia a crear un hotel tras entrevistarse con el propietario mayoritario del inmueble Parecía bonito, pero probablemente no podrá ser. Julio Mondragón confirmó ayer su interés por hacerse con la titularidad del edificio Lara. De hecho, el empresario vilagarciano se entrevistó en varias ocasiones con el propietario mayoritario del inmueble, el promotor José Arca. Sin embargo, las pretensiones de éste y el auténtico galimatías que constituye la propiedad parecen haberle echado atrás. Mondragón reconoce que estudia ampliar el hotel Castelao. Pero asegura que, tras conocer los planteamientos de Arca, el Lara cae ya fuera de sus objetivos. De ser así, y ante la falta de alternativas, el futuro es la demolición.
20 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.SERXIO GONZÁLEZ VILAGARCÍA Tal y como están las cosas, no es probable que surja en Vilagarcía un proyecto como el de Julio Mondragón para el edificio Lara. El empresario, que posee los hoteles Castelao y O Rial, estaba dispuesto a adquirir la totalidad de las propiedades del inmueble. Su objetivo: crear un nuevo hotel de cuatro plantas, como complemento al Castelao, y destinar el resto a viviendas y oficinas. La inversión necesaria para lograrlo es, sin duda, importante. Pero Mondragón considera que el emplazamiento del edificio bien lo merece. «La idea era terminar el edificio, contar con una empresa de categoría y hacer de él una construcción emblemática», apuntaba ayer el empresario. Sin embargo, un notable obstáculo se levanta ante su iniciativa: las pretensiones de José Arca, uno de los promotores y, al parecer, principal propietario del inmueble. Tras entrevistarse con él en varias ocasiones, Julio Mondragón asegura que las condiciones de Arca son del todo inasumibles. Todo ello, a pesar de que el edificio se ve abocado a un callejón sin salida. Tras 26 años de triste existencia, las doce alturas del Lara se levantan inconclusas en plena plaza de Galicia. Al menos seis de ellas caen fuera de toda ordenación. Y el Concello, harto de esta clamorosa ilegalidad, ha iniciado el expediente de caducidad de la licencia. Podrá tardar más o menos, pero su destino es la demolición. No es la primera vez que Arca asegura que terminará su construcción. Hasta ahora, nada de nada. ¿Conclusión? Hoy por hoy, Mondragón asegura que el inmueble ha perdido todo interés para él. El tiempo dirá si se produce algún cambio.