Una comarca sumergida

La Voz

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Las fuertes precipitaciones ocasionaron ayer numerosas retenciones de tráfico e inundaciones Arousa ha vuelto a padecer las inclemencias del tiempo. Árboles caídos, bajos inundados, carreteras colapsadas. Las agrupaciones de Protección Civil de la comarca recibieron esta semana un nuevo aviso de temporal, que ha llegado justo cuando algunos concellos habían empezado a reparar los daños provocados por las lluvias. De nuevo Valga ha sido uno de los municipios más castigados, donde el agua llegó a sobrepasar los sesenta centímetros anegando pistas y viviendas. El río Umia tampoco ha perdonado esta vez los cultivos ubicados en la parroquia de Oubiña y el Concello de Ribadumia.

21 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

REDACCIÓN VILAGARCÍA Valga vuelve a estar alerta por las inundaciones. Los voluntarios de Protección Civil trabajaron a destajo durante la madrugada de ayer. Y por la mañana le tocó al alcalde. Numerosos vecinos se acercaron al Concello para transmitir sus quejas. El temporal llega justo en el momento que Valga empieza a reparar los daños de anteriores vendavales. Las zonas más afectadas fueron, una vez más, Campaña, Souto, Forno, Carballiño y Devesa, donde el nivel del agua casi alcanzaba un metro. Los bajos y cocinas de muchas de las viviendas quedaron completamente inundados. Las fuertes lluvias también acabaron por provocar desbordamientos en las zonas de Oubiña y Ribadumia. Aquí quedaba la imagen de los cultivos recubiertos por el cauce del Umia, que casi sobrepasaba la altura de las parras. En Meaño el agua llegó hasta las puertas del instituto y en Vilagarcía las calles centrales y los bajos comerciales volvieron a ser el objetivo de las riadas. El viento también provocó caídas de árboles en toda la comarca arousana. En Valga tuvo que ser cortado un ejemplar que se había desplomado sobre la vía férrea, aunque no se registró ningún incidente de importancia.