Por el momento, la Guardia Civil continúa buscando a José Lafuente y a una cuarta persona, identificada por Radío como Sergio. Según el joven, el objetivo del viaje que se negó a realizar era convertirlo en rehén de los colombianos para garantizar el pago del supuesto alijo de cocaína. Sin embargo, hay otras lecturas. El abogado de Dolores Torres, detenida por este asunto, aseguró ayer que, según su clienta, el 90% de lo que dice Radío es pura invención. El letrado explica que lo sucedido en Sisán, encadenamiento incluido, no es más que una broma que se les fué de las manos a sus protagonistas. A partir de aquí, la febril imaginación del muchacho habría puesto el resto. Lo cierto es que, por el momento, lo único comprobado es la existencia del viaje a Colombia. Y, por supuesto, la retención del joven, que fue encadenado y maltratado. También el nivel de derroche al que estaba acostumbrado Radío, que algunos de sus conocidos cuentan por millones de pesetas. Sin embargo, falla un dato de su versión. Según uno de sus compañeros, José Radío sólo habría sido retenido durante 24 horas. No dos días.