Cualquier negociación sobre la ubicación de McDonald''s llegó a un callejón sin salida cuando el Concello dio su última palabra, hace apenas un mes. Si la multinacional quería instalarse en el entorno portuario, debería hacerlo en la zona sur de la explanada TIR. Ni más, ni menos. Surgieron, entonces, alternativas para todos los gustos. El Ayuntamiento fue el primero en anunciar que ofertaría terrenos municipales a la compañía norteamericana. Froiz también vio en este movimiento su oportunidad. Sus representantes se pusieron en contacto con la cadena de hamburguesas para sondear un posible desembarco en el centro comercial Arousa. Por último, el Puerto planteó la posibilidad de un solar en O Ramal. Todas ellas acabarán, sin embargo, arrinconadas en el baúl de los recuerdos frustrados. El interés de McDonald''s se centra únicamente en el entorno del puerto deportivo. Y, finalmente, se hará realidad.