Elena Montáns Argüello, procuradora de Vilagarcía
07 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Elena Montáns ejerce su profesión desde hace siete años en Vilagarcía. En el letrero de su despacho, bajo su nombre, se lee procurador. Es sólo una manía lingüística que no tiene que ver con guerras sexistas. -La mujer en la rama de la judicatura -Hace siete años cuando yo empecé había dos procuradoras. Ahora somos siete de quince colegiados. También se ha incrementado la presencia de abogadas y de juezas. Por ejemplo aquí en Vilagarcía hay dos juezas y un juez. No obstante notarías y registro siguen siendo un campo masculino. Pero en fiscal cada vez se van introduciendo más mujeres. - ¿Por qué ese incremento en estas profesiones? -Cada vez hay más chicas que estudian, escogen este tipo de profesión para distribuir el tiempo a su favor. Aunque este trabajo al final te resta mucho tiempo. Sobre todo a las personas que tienen hijos. Para trabajar fuera y en casa hay que tener mucho valor. -Todavía quedan barreras. -Nuestra generación todavía está tratando de superar las barreras que tenían nuestras madres y abuelas. Lo importante es conseguir la independencia, tanto social como económica. Y sobre todo tener mucha autoestima y creer en lo que haces. A veces la maternidad también supone una traba. Nosotros trabajamos mucho con abogados y, a veces, los compañeros creen que por estar embarazada no estás capacitada para asuntos complicados. Con los magistrados pasa algo así, algunos te tratan con demasiada condescendencia. -¿Qué opinas del Día de la Mujer Trabajadora? -Me parece estupendo, como un homenaje. Aunque creo que no tengo que ser mejor que un hombre para poder trabajar. Tengo que ser yo. Además, las mujeres somos muy constantes. Por eso aún me siguen sorprendiendo actitudes de mis compañeros.