El Concello reconoce que hay propietarios que incumplen la normativa y no descarta extremar la vigilancia Asiduos de los parques vilagarcianos, sobre todo padres que acuden a sus hijos a las zonas de recreo, protestan por el mal estado de estos lugares públicos, en condiciones higiénicas poco saludables por las deposiciones de perros. El Concello reconoce que hay propietarios que no respetan la normativa vigente, de ahí que no descarte extremar la vigilancia. De momento, la mayoría de las denuncias se resolvieron con requerimientos escritos a los dueños, y sólo en una ocasión se impuso una multa de cinco mil pesetas. Desde el 23 de junio de 1999 han sido registrados 2.306 perros en la ciudad.
02 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.SUSANA LUAÑA VILAGARCÍA Padres de los niños asiduos a los parques infantiles aseguran que el de A Compostela y el de Ravella son los más afectados por la presencia de perros cuyos amos no se preocupan de limpiar sus desperdicios, tal y como obliga la ordenanza municipal que entró en vigor en junio de 1999. «En el parque de la playa -explica una madre- se ve a los perros atados cuando hay vigilancia, pero dos días después se olvidan. Además, la arena donde juegan los niños está llena de desperdicios de los perros». El Concello reconoce que hay dueños que todavía incumplen la normativa; por ello, el concejal de Medio Ambiente, Francisco Muñiz, no descarta extremar la vigilancia, ya que la dejación de los amos provoca «no sólo un problema de salud, sino las quejas del resto del vecindario sobre el estado de la limpieza de las calles y plazas». Casi todas las denuncias tienen su origen en la policía local; en la mayoría de los casos se resolvieron con requerimientos escritos a los propietarios, y sólo en una ocasión se saldó con la imposición de una multa de cinco mil pesetas por no haber retirado las deposiciones del perro de la acera. En el censo de perros de Vilagarcía hay registrados en la actualidad 2.306 animales. El dato es, de todos modos, orientativo, ya que hay perros registrados cuyos dueños no los dan de baja cuando se desprenden de ellos, se trasladan a otros municipios o fallece el animal. Chapa identificativa Según el Concello, es diferente el caso de los dueños de animales de raza, que procuran cumplir con la norma y colocarle la chapa municipal. Los perros censados hasta la fecha han sido registrados, bien en la Concellería de Medio Ambiente, donde se dispensaron 235 chapas, bien a través de las clínicas veterinarias. El problema no es exclusivo de Vilagarcía, y para muestra, un botón: en el festival de comparsas de O Grove, casi todas las letrillas se referían a la suciedad de las calles por los desperdicios de perros. Independientemente de los problemas de limpieza y salud pública ocasionados por los perros en los centros urbanos, las agresiones que a menudo se suceden por parte de animales de razas peligrosas llevó al Gobierno a publicar una normativa que obliga a sus propietarios a cumplir una serie de requisitos. Según explicó al respecto la presidenta de la Sociedad Protectora de Animales de Cambados, Olga Costa, la Xunta de Galicia todavía no adoptó dicha normativa a la comunidad autónoma.