Los políticos locales, el Gran Hermano y las vacas locas protagonizan las «historias» de las comparsas La casa del Gran Hermano ya tiene «chachas». El alcalde de O Grove, Miguel Ángel Pérez, y el concejal de Obras, Francisco Fontán, han entrado en esta famosa vivienda. Mientras Pérez y Fontán cocinan y hacen las camas, toda la nueva fauna televisiva, con Tamara a la cabeza, recorre las calles de su Grove natal. Y en Cambados, la casa sin barrer: se quemó la tienda de Mijelito, donde todos los vecinos compraban la última moda carnavalesca. Pero calma, el Entroido sigue vivo, y bien vivo. Las comparsas de la comarca han salido a cantarle al mundo todas sus desgracias a golpe de retranca.
26 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.REDACCIÓN VILAGARCÍA «Mamá eu quero, mamá eu quero mamar/deiquí non mamas/ porque estou tola/ porque as injlesas me viñeron contaxiar», cantan los vilagarcianos del Xornal Criticón. Y es que las vacas locas se han convertido en protagonistas del carnaval arousano. Para muestra, los grovenses de La Bayuca, que dicen, muy clarito, que «si unha vaca está loca, de remate,/xa verás que pronto a van liquidar,/en cambio Pinochet é todo o contrario/el fai moi ben o colgado, pa non ter que declarar». El omnipresente Gran Hermano tampoco faltó en las «historias». «A xente co Gran Hermano/disfrutou de contemplar/aquela novela rosa/que deu moito que falar», gritaban As Marchosas de Vilagarcía. Los mecos responden con fiereza. Y envían a la casa más famosa de la televisión, desde la de La Pradera, a los responsables municipales. «Para faser un gran hermano/metémolos nunha casa/o alcalde cosiñando/e Fontán fecendo a cama», gritan As+Plus. Y es que los políticos de O Grove ya se han acostumbrado a convertirse en blanco de Don Carnal. El elegido este año fue Fontán. «Ajora nin de morto estás tranquilo/ven o concejal a profanar,/catro calaveras que quedamos/case é millor tirarse ó mar», dicen. Pero este año, los mecos han hablado de muchas más cosas. Por ejemplo: de fútbol. «Os futboleiros que temos/ síguenche nesa lameira/ concelleiro de deportes/deixa de encher a carteira». El colegio de Bizocas también tuvo su protagonismo. «Tellados polo aire,/meniños a temblar/e chamando a casa/mamá venme buscar», cantaban el pasado jueves. O los famosos vertidos de concha de mejillón. «Tufo de mexillón/chanel número cinco/para descargar aquí/dame millón e pico». En Vilagarcía no podían faltar alusiones al Mcdonald''s. «De coña o que acontece/co rollo da ''Madonal''/que nin o Porto nin o Concello/lle aclaran pra donde vai», dice el Xornal Criticón. O al Liceo-Casino, que «din que van facer un novo jalpón alá no vintecinco, pola vella estación».