EL PALOMAR
20 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.COMO EN LOS VIEJOS TIEMPOS. En los comienzos del siglo pasado, el tren levantó en Vilagarcía una expectación insual, cuando llegó a Carril rechinando el vapor y arrastrando el progreso junto con los vagones. Ahora también. El tren ha sido un éxito, como se ha demostrado todos los días desde que abrió la exposición. Ayer visitaron la muestra de la casa de cultura, los alumnos del colegio de Educación Especial de Vilagarcía. Pasó casi todo el mundo por la sala vilagarciana, salvo Carlos Casares que ayer no pudo atender el compromiso que tenía con Arousa Tren para asistir a la clausura y contar algunas historias alrededor del mundo ferroviario gallego. EL PROGRESO Y SUS VARIADAS FORMAS. Pues si el tren es un ejemplo de progreso, el responsable de Cultura, Roberto Araújo Cortegoso demostró estar al día de las últimas técnicas visuales. El concejal de Cultura vilagarciano tiene claro que hay que guadar memoria de las cosas y por eso estuvo grabando, cámara en mano, los objetos y las curiosidades que la exposición ferroviaria ha ofrecido a los arousanos durante el mes largo que ha permanecido abierta. Por si luego alguien llega y dice no sé qué de la muestra, pues el concejal ya tiene su archivo documental para demostralo. AL SOL DE LAS MAÑANAS DE INVIERNO. Hay un verso, que desde luego no es de Jose María Aznar, medio perdido en las antologías de Machado, el último verso que escribió, que habla del «sol de invierno». Estos días Arousa tiene la ventaja del sol, que falta le hacía falta. Así que el estampado de las telas parace ahora más alegre, más sureño. Tiene aires de Carnaval profético. Descansan los vecinos al sol del invierno, del que hay que cuidarse un poco según dicen los médicos, mientras preparan las fiestas del Carnaval.