El comité ejecutivo de la Cámara cierra filas en torno al presidente

La Voz

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Los miembros del organismo rechazan la conspiración para desbancar a Manuel Coello Finalmente, la fumata blanca tendió su conciliador manto sobre la Cámara de Comercio de Vilagarcía. Los miembros del comité ejecutivo del organismo, reunidos el pasado martes, cerraron filas en torno a su presidente, Manuel Coello, para rechazar la conspiración puesta en marcha con el objeto de desbancarle de su cargo. Asimismo, quisieron despejar cualquier duda sobre el funcionamiento de la entidad. Así, la sesión sirvió para convocar el próximo pleno de la corporación, que tendrá lugar el 13 de diciembre. Un encuentro que se frustró en dos ocasiones, y en el que los vocales deben debatir el presupuesto del 2001.

29 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

REDACCIÓN VILAGARCÍA A la tercera va la vencida. La sabiduría popular que se desprende de este dicho parece haber cobrado cuerpo en la Cámara de Comercio de Vilagarcía, cuyo comité ejecutivo convocó el pasado martes un pleno que se ha frustrado ya en dos ocasiones. De esta forma, los miembros del organismo cubren la crisis abierta por la conspiración desatada contra su presidente, Manuel Coello, en función de determinados intereses inmobiliarios. El comité se apresuró a cerrar filas en torno al máximo responsable de la entidad empresarial vilagarciana, rechazando por unanimidad la intriga y poniendo fecha para una sesión en la que se jugará mucho y que, esta vez sí, parece ser definitiva. De acuerdo con lo apuntado, el pleno de la corporación cameral se reunirá el próximo 13 de diciembre. En principio, aquél debía haber tenido lugar el pasado día 9, pero la falta de quorum lo impidió. La semana pasada se produjo el segundo intento. Y fue entonces, precisamente, cuando la maquinaria conspiratoria se puso en marcha. Varios vocales reconocieron que alguien perteneciente al sector urbanístico les había telefoneado con una consigna: era preciso ausentarse del encuentro para imposibilitar de nuevo el pleno y abrir una crisis cuya víctima sería el presidente. La reacción ante la situación creada llegó de la mano del responsable de la comisión de Urbanismo en la Cámara, Ramón Barros Lage. El constructor vilagarciano aseguró esta semana desconocer por completo la operación, y moderó las críticas que se habían vertido sobre la gestión de Coello.