La valguesa Carmen Vilaseco celebra hoy su 102 cumpleaños acompañada de la familia «Moito periódico, moito periódico pero ¿cando ven a verme a televisión?», con ese despecho cargado de buen humor se expresa Carmen Vilaseco, una valguesa que hoy cumple 102 años. Toda una vida consagrada al trabajo del campo y a sus siete hijos, que son el legado de esta matriarca de Valga. Dice que le pesan los años, y no va a ser menos con un siglo a sus costados, un siglo en el que vivió la dureza de la emigración, el separarse de sus hijos y buena parte del devenir tecnológico de los últimos cien años. Y es que desde que viajaba de Sigüeiro a Santiago en coche de caballos algo ha cambiado.
20 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.CORRESPONSAL VALGA «Tódolos días me levantaba para ir á terra», pero con lo que realmente disfrutaba Carmen era cocinando. Así, en su fiesta de cumpleaños no podrá faltar la tarta y pasteles en abundancia. Como buena hacedora del puchero le gusta que las fuentes de comida sean suculentas «e que non quede unha miga no plato». Se ríe cuando piensa en apagar las velas de su pastel, «a ver si podo». Con su buen humor y una salud de hierro seguro que podrá arreglarlo. Esta centenaria nació en Sigüeiro pero los avatares de la vida la llevaron hasta Valga. Después de un siglo de alegrías y sinsabores, todavía conserva su fortaleza «e sube e baixa escaleiras como si nada», explica su hija. En su prodigiosa memoria guarda mil historias, aunque el paso del tiempo ha escondido algún que otro recuerdo. A sus 102 años no se le ha escapado nada, ni siquiera el intento en la emigración. Estuvo en Bélgica y Buenos Aires pero la morriña le pudo y tuvo que volver. «Eu non entendía nada alí». Trabajó en tierras gauchas como empleada del hogar, o como allí le dicen «de mucama». Y a pesar de «todos os traballiños», Carmen no da muestras de cansancio, se agarra a su bastón y pasea por la casa «moi paseniño».