EL PALOMAR
31 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.MAQUÍLLATE, MAQUÍLLATE. La localidad de Ribadumia clausuró ayer las actividades de verano para niños con un gran festival. El entretenimiento estrella del evento fue la sala de maquillaje, donde los niños pudieron cambiar momentáneamente su imagen. Casi todos acabaron convirtiéndose en payasos, no sabemos si por especial interés de los pequeños, si porque a la persona que los maquillaba le falló la imaginación ese mañana o porque los payasos que animaron a los pequeños en este festival causaron furor. FOTOS PARA EL RECUERDO. Los pequeños se lo pasaron tan bien con estas actividades estivales que era de recibo sacarse una foto para llevarse de recuerdo a su casa. Los niños, además de hacer nuevas amistades, realizaron múltiples actividades manuales como collages, pintura a dedo, y cómo no, el marco que lucirá esta foto de grupo. Estos niños también practicaron con la repostería, lo que no sabemos es si llegaron a comerse algo de lo cocinado. Pero los vecinos de Ribadumia no tendrán que esperar mucho para volver a mandar a sus hijos a la Casa de Cultura, ya que se está considerando la posibilidad de que en las vacaciones de navidad, puedan dedicarse unos cuatro días a estas actividades. MÚSICA CON HUMOR Y TEATRO eso fue lo que ofreció el quinteto vocal santiagués Tristáns que actuó ayer noche en Cambados. El quinteto, compuesto por dos hombres y tres mujeres, realizó un ameno espectáculo en el que reinó la calidad de voz de sus componentes y su humor (se pusieron unas fregonas en la cabeza para cantar reage). Ángeles Lago, Terela, Patricia de Lorenzo, José Vaamonde y Ramón Bermejo también realizaron una parodia de Pimpinela con una estupenda confrontación a capela. Tristáns tiene como repertorio base versiones de canciones de grandes artistas y algunas improvisaciones que suelen entusiasmar al público. Una de las cantantes es además experta en música étnica tibetana.