El vivero flotaba el domingo en el canal de navegación cuando el «Vallery» se dirigía al muelle de Ferrazo La navegación en la ría es segura. Así lo confirman los estudios realizados hasta el momento con el telón de fondo de los depósitos. Sin embargo, determinados sucesos pueden dar al traste con cualquier medida preventiva. El pasado domingo, una batea a la deriva se interpuso en el medio y medio del canal de entrada al puerto de Vilagarcía. En ese momento arribaba a Ferrazo el «Vallery», un buque cargado de productos químicos. Finalmente, y tras avisar a Salvamento Marítimo, el barco pudo llevar a cabo su maniobra.
06 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.REDACCIÓN VILAGARCÍA No sucedió nada, pero el peligro que supone la presencia de una batea a la deriva queda, desde este domingo, anotado en el cuaderno de los operarios de Salvamento Marítimo. El vivero flotaba, libre de amarras, en medio y medio del canal de navegación de Vilagarcía. Eran las siete de la mañana, y en aquel momento un buque, el Vallery, maniobraba para arribar al muelle de Ferrazo. Allí debía descargar, en los polémicos depósitos, varias toneladas de productos químicos. Fue entonces cuando el práctico se percató de que una batea se interponía en su ruta. Hizo sonar la sirena del barco para llamar la atención de algún bateeiro, pero no había nadie. Finalmente, decidió comunicarse con Salvamento Marítimo para que el servicio procediese a retirar la estructura. Al mismo tiempo, el Vallery inició la maniobra de atraque, ya que el criadero errante dejaba el suficiente espacio libre para alcanzar el muelle de Ferrazo sin grandes contratiempos. Pero el riesgo para la navegación quedó advertido. Más tarde, el equipo de Salvamento Marítimo llegó al canal de Vilagarcía. Una vez allí, capturó la batea con la langosteira y la fijó en otro viveiro hasta que una segunda embarcación la trasladó hasta la costa. Al parecer, su desgastada estructura de madera vuelve a descansar en algún lugar del litoral norte de la ría de Arousa.