BEGOÑA PASOEL PALOMAR
19 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.DÍAS DE FERIA Y ROSAS. No fue sin tiempo, pero la cosa está ahí. Tras largos años de penurias feriales, en los que las goteras fueron minando el crédito de la otrora pujante Fexdega, Vilagarcía colocó la primera piedra del nuevo recinto de A Maroma. Dicen los expertos que ahora sí, que los tiempos negros han pasado y que los ciudadanos pueden confiar en una nueva primavera fexdeguiana. Quizás por ello, no faltó a la cita una nutrida representación de empresarios arousanos. En primera fila estuvo el ex-vicepresidente de la Cámara, Manuel Alfonso Leiro, que no perdió detalle de las explicaciones sobre el proyecto. Aunque por su gesto no se sepa si sube o baja la escalera, seguro que Leiro está satisfecho.LA ALEGRÍA DEL REENCUENTRO. Quien sí exteriorizó su alegría por el reencuentro con Vilagarcía fue Thais de Picaza, la presidenta de Malvar. Su compañía, junto a OHL, conforma la unión temporal de empresas que se hace cargo de las obras. Así que no faltan motivos para la efusividad. Y es que Malvar ha dejado su impronta en otras importantes actuaciones de la ciudad. Véase el hospital comarcal.LA REFLEXIÓN FINANCIERA. Más contrastes. Obsérvese el gesto reflexivo de Javier Puertas, el director de Caixavigo en Vilagarcía. Flanqueado por los empresarios Carlos Oubiña y Barros Lage, nuestro financiero parece recomendar prudencia a los presentes.EL RAP DEL CALVO SOTELO. Pero no crean que ayer fue todo cuestión de ferias. Por estos lares aterrizó Marisol Manfurada, una intrépida rapera galaica que se despachó a gusto en el salón de actos del instituto Calvo Sotelo. «Nacín en Teixido, pacín en Londrés e medrei na Coruña», asegura una intérprete que levantó pasiones entre quienes asistieron a su actuación. Y es que su obra es de altura brava, o mejor bravá, como le gusta que denominen al arte que despliega en solitario.