Epi recuerda que siete jugadores rivales están por encima del 36 % en el triple
13 mar 2026 . Actualizado a las 19:35 h.El Monbus Obradoiro visita este domingo por la mañana a un Alicante que en las últimas semanas le ha dado un vuelco a la configuración de su perímetro con las incorporaciones de Jordan Bone y Yassin Joseph, que debutaron el pasado domingo en A Coruña, y Hollanders, que ya lleva cuatro partidos a las órdenes de Rubén Perelló. Son fichajes que refuerzan una de las señas de identidad del equipo, su amenaza exterior, muy diversificada. Así lo dicen las estadísticas que Epi puso sobre el tapete antes de viajar al otro costado de la península: «Siete jugadores están por encima del 36 % en tiro de tres, y cuatro de ellos por encima del 41 %».
El entrenador burgalés espera un partido que obligará a su equipo a estar muy activo y despierto en defensa, porque los anfitriones pueden atacar desde varios frentes. Además de la batería de tiradores, son varios los jugadores que capaces de «pisar pintura para anotar ellos o para generar ventajas para el resto».
Algo parecido sucede en el juego interior con Kevin Larsen, que sabe moverse en el poste bajo y buscar sus puntos cerca del aro. Pero también sabe crear espacios para sus compañeros y hacerles llegar el balón.
Dicho de otro modo, el Obradoiro deberá estar preparado para tratar de frenar una primera vía, pero a sabiendas de que el rival es capaz de reformular el ataque para buscar otra opción diferente. «Todo eso nos va a obligar a mucho desgaste físico, a mucho desgaste de comunicación y, sobre todo, a estar preparados para que, en caso de que fallen, y como digo tienen muy buenos porcentajes de tres, no nos cojan el rebote».
En este contexto, la fortaleza mental y la confianza cobrarán doble importancia. Epi subraya la necesidad de seguir el plan de partido, también en los momentos en los que el resultado pueda ser adverso. Porque el acierto propio o el del rival son variables difíciles de controlar.
En Fuenlabrada, el conjunto madrileño hizo 6/8 en triples en el primer cuarto y 3/8 en el segundo. En la segunda parte, sin embargo, se quedó en 1/13. «En muchos momentos hicimos muy buena defensa, pero ellos anotan. En la segunda parte seguimos haciendo muy buenas defensas. Evidentemente, ese desgaste que nosotros podemos provocar al rival con nuestras rotaciones, con nuestra forma de defender, hace que ya no estén tan acertados», recordó Epi, además de recalcar que no hubo cambió ni en la táctica ni en la actitud.
También sacó a colación el partido de la primera vuelta, en Sar, frente al Alicante: «Hicimos muy buenos tiros, pero fallamos mucho, sobre todo en el inicio del primer y del tercer cuarto». El equipo creció desde la defensa.
Son dos ejemplos que utilizó para insistir en la importancia de «seguir haciendo las cosas bien, sea cual sea el resultado». Como sucedió ante el Cartagena, en este caso desde el minuto uno hasta el cuarenta, con un altísimo rendimiento en los dos lados de la cancha.
Son varios los nombres propios que sobresalen en el Alicante. No obstante, Epi advierte de que hay otros protagonistas que no atraen tanto los focos pero pueden hacer mucho daño. Entre ellos, Jordá, uno de los que mejor está tirando de tres, o el ala pívot Mwema, a quien calificó como «un jugador brutal» por «todo lo que le da al equipo y no sale en las estadísticas».