Epi, entrenador del Monbus Obradoiro, advierte del peligro del Zamora en la larga distancia y los contraataques
ANDAR MIUDIÑO
Destaca que su colega Saulo Hernández «está haciendo mucha magia»
05 feb 2026 . Actualizado a las 19:08 h.Al paso por el ecuador de la Liga, Epi señalaba en una entrevista en La Voz de Galicia que le «gustaba mucho la propuesta del Zamora para el tipo de jugadores que tiene». Y este sábado el Monbus Obradoiro se enfrenta al colectivo que lleva el sello de Saulo Hernández, su entrenador. «Tanto la temporada pasada como esta está haciendo mucha magia en función del presupuesto que tienen, juegan muy bien», añade el técnico burgalés en referencia a su colega. Subraya la «convicción y la energía» con las que se desempeña el equipo sobre el parqué.
Epi se extendió en el análisis sobre ese tipo de baloncesto: «Cabe pensar que, por cómo son sus grandes, sobre todo uno de sus cincos, pueden jugar a un ritmo más tranquilo. Y es al revés. Son el equipo que más corre, en todas esas situaciones de contraataque. Creo que, además, tienen muy claros los roles. Sus rollers, sus jugadores de pick and roll, son muy incisivos. Participan mucho en la generación del juego y la finalización de los sistemas. Aparte de eso, a mí me preocupa mucho el rendimiento de sus treses y de sus cuatros, porque desde la posición de spot up están jugando muy bien uno contra uno, tiro de tres, rebote ofensivo. Castigan mucho en el juego sin balón y creo que ahí hay mucho éxito de Saulo como entrenador y de los jugadores que tiene a su disposición».
Son muchos los focos a los que deberá prestar atención el Monbus Obradoiro. Epi advierte de que el rival es el que está tirando con mejores porcentajes en el triple, además de buscar el contraataque siempre que puede.
Asimismo, recuerda que Omar Lo consiguió en la primera vuelta cinco rebotes ofensivos en Sar, y que el colectivo se fue hasta los dieciséis. «Nos corrieron mucho, sobre todo después de canasta», añade para significar que el balance defensivo cobra todavía más importancia en ese escenario.
Otra de las consignas, especialmente después del partido ante el Oviedo, será la de «cuidar mejor el balón». Frente a los asturianos el Obradoiro perdió 17 balones, si bien Epi precisó que «siete fueron en los cuatro primeros segundos de la posesión». También fue un partido en el que los asturianos lograron catorce capturas en el aro santiagués. Son muchas en números absolutos, pero no tantas teniendo en cuenta que el rival marró hasta 36 triples y 16 lanzamientos dobles.
Ritmo y confianza
El entrenador del Obradoiro anticipa la importancia de que el Zamora no entre en combustión porque juega con «mucha confianza y mucho ritmo», y castiga a los rivales cuando es capaz de anotar con fluidez. Insiste en el peligro del perímetro: «Sus exteriores tienen momentos en los que enlazan muy buenas acciones y hay que estar mentalmente muy preparado para defender eso y, sobre todo, que a partir de que te obligan a defender todas las situaciones de sus manejadores en el bloque directo, pues que no generen ventaja para otros jugadores. Creen mucho en su forma de jugar y te obligan a estar muy concentrado. En la primera vuelta, aquí sufrimos mucho porque ellos no pararon de correr, no pararon de competir cada balón, nos obligaron mucho en el rebote, nos obligaron mucho en las situaciones sin balón. Es un equipo que juega con mucho ritmo».