El entrenador del Monbus Obradoiro espera tener a toda la plantilla disponible para el derbi
09 ene 2026 . Actualizado a las 13:15 h.Tras el paréntesis de la Copa entre semana el Monbus Obradoiro encara un segundo desplazamiento consecutivo en la Primera FEB.Este sábado le espera el derbi del Pazo Paco Paz a las 19 horas (TVG2 y LaLiga +) ante el Cloud.gal Club Ourense Baloncesto.
Epi prevé disponer de todo el plantel, incluido Leo Westermann, que apenas jugó el miércoles en Palencia por unas molestias en la espalda. Aunque hubiese podido forzar, y el base estaba dispuesto a hacerlo, el cuerpo técnico prefirió minimizar riesgos, según confirmó el propio entrenador.
El técnico burgalés del Obra tiene claro el perfil del rival: «Tú lo ves jugar y luego ves las estadísticas, y reflejan un poco la realidad. Son muy incisivos en el uno contra uno, pisan mucho la pintura, con muchos intentos de tiro de dos y muy buen porcentaje . Son el mejor equipo en rebote ofensivo. Y es el primero o el segundo que más veces va a la línea de tiros libres».
Los datos hablan de un notable peso del componente físico, pero hay mucho más detrás de su propuesta: «Dentro de sus situaciones tácticas, que tienen su complejidad, es un equipo que pone mucho el balón en el suelo y nos va a obligar a hacer un gran esfuerzo en la defensa del uno contra uno, en proteger nuestra pintura, en no darle segundas opciones». Confía en que el doble duelo en Palencia no pase la factura del desgaste y añade: «Vamos a tener que estar muy pendientes de la defensa del balón porque son muy agresivos continuamente».
Así las cosas, podría parecer que al Obradoiro le interese más un partido de pulsaciones bajas, de menos posesiones, a pesar de que también le gusta correr. Epi, no obstante, barrunta que la clave no estará tanto «en el ritmo» cuanto en «hacer bien las cosas que hay que hacer bien». Y se explica: «Cuando jugamos un buen baloncesto y encima metemos canasta, o sin meter canasta tenemos la opción de ir al rebote ofensivo, eso nos permite hacer un mejor balance defensivo». La consigna es clara: «Pasa por defender bien y luego por poder jugar nuestro baloncesto».
La fluidez suele estar también muy relacionada con el dominio del rebote y ahí el Obradoiro presenta luces y sombras. El entrenador subraya que esa es una labor de conjunto, en la que tiene mucho qué ver «lo que pasa antes del tiro. Para tú poder controlar el rebote tienes que ser consistente y sólido atrás».
El panorama se complica cuando «el equipo contrario es capaz de sacar tiros porque vas por detrás, porque estás en el suelo, porque te has equivocado, porque un compañero se ha equivocado, porque cuando quieres reaccionar cuando estás desemparejado es mucho más difícil bloquear el rebote». Por eso apela a la solidez, a que «todos los tiros sean en situaciones contestadas y todo el mundo esté preparado para bloquear el rebote».