Sar disfrutó de una gran victroria del Monbus Obradoiro ante un Fibwi Mallorca muy correoso (99-89)
ANDAR MIUDIÑO
El conjunto balear, que nunca se desconectó del partido, exigió la mejor versión del colectivo santiagués
23 nov 2025 . Actualizado a las 15:58 h.El Monbus Obradoiro llega al paréntesis de la ventana FIBA con una victoria de muchos quilates ante el Fibwi Mallorca, 99-89, en un partido sin tregua. La constancia y la concentración fueron determinantes y Sar, como siempre, supo interpretarlo. Premió el triunfo, pero también el despliegue y el juego.
El colectivo santiagués se encontró al rival que había anunciado Epi, un equipo ordenado, bien estructurado y muy pegajoso en defensa. Salió con Bocca para presionar al límite a Westermann y después a Lundqvist, con Capalbo muy pendiente de Barcello.
Aunque pueda parecer contradictorio con el marcador al descanso, en la primera mitad los dos contendientes se aplicaron en defensa. Pero jugaron con mucha cabeza y mucho acierto en ataque. Fueron veinte minutos de mucho nivel, sin que nadie se desconectase más allá de pequeños tirones. Ahí estuvieron muy pendientes los dos entrenadores para hacer uso de los tiempos muertos.
El primer cuarto fue un pulso muy igualado que acabó con un 29-26, con dos personales tempranas de Westermann y dos de Bombino, con las responsabilidades anotadoras muy repartidas en los dos lados.
El segundo arrancó con un par de recuperaciones locales que no hicieron mella en el Fibwi, que no se descomponía ni se descolgaba en ningún momento. Tampoco en una fase en la que asumió mucho protagonismo Galán y en la que un triple suyo y otro de Brito ponían la máxima ventaja, 45-36. Respondió Bryan Vázquez con otro triple. Y antes Capalbo, que podría pasar por profesor de historia en un instituto pero que se las sabe todas sobre el parqué, había hecho mucho daño con sus entradas hasta la cocina. Los insulares siguieron limando y se fueron al intermedio cinco abajo: 52-47.
En un partido de baloncesto siempre pasan muchas cosas en todo momento. Y la más difícil de controlar es la inspiración.
En el tercer cuarto el Fibwi se puso por delante en el marcador porque los triples que le entraban a Bryan Vázquez, tres más tres tiros libres producto de una falta, no tenían la misma respuesta en el otro lado por parte de Barrueta. A Vázquez se le salió el que podía haber puesto a su equipo cinco arriba y Lundqvist clavó el suyo sobre la bocina. Y poco después Barrueta encontró el suyo. El base sueco se echó a las espaldas el equipo en el momento más delicado.
El último cuarto arrancó con 76-71 y todo por decidir. Tras tres triples locales y dos visitantes el Monbus Obradoiro se hizo con las riendas. Tuvo mucho que ver la defensa de Quintela sobre Capalbo, que no pudo manejar el partido como venía haciendo. Le costaba encontrar las ventajas. También desapareció la producción de Bryan Vázquez en el triple. Y los locales, ahogando atrás y sumando con cierta fluidez se llevaron una victoria merecida y muy trabajada ante el Fibwi, el mejor de los rivales que han pasado por Sar hasta la fecha.
Ficha técnica
Monbus Obradoiro 99: Westermann (6), Barcello (17), Barrueta (6), Andersson (7) y Felipe dos Anjos (4) -cinco inicial-. Kravic (12), Brito (14), Quintela (7), Lundqvist (15), Galán (11), Speight y Etxeguren.
Fibwi Mallorca 89: Capalbo (14), Bocca (6), Matulionis (4), Bombino (9) y Aramburu (10) -cinco inicial-. Smith (9), Menuge (7), Siquier, Bracey (10) y Bryan Vázquez (20).
Parciales en cada cuarto: 29-26, 23-21, 24-24 y 23-18.