Balvin adelanta a Massey en el Obradoiro

ANDAR MIUDIÑO

SANDRA ALONSO

El jugador advierte de que tiene contrato, el club admite una discrepancia que arrastra del pasado curso y no cuenta con él para esta temporada

28 ago 2025 . Actualizado a las 20:56 h.

Si uno se para a pensar en el historial de fichajes del Monbus Obradoiro, son muchos más los aciertos que los patinazos. Kendall, Andrés Rodríguez, Muscala, Salah Mejri, Corbacho, Maxi Kleber, Pepe Pozas... Son ejemplos de jugadores que dieron ejemplo y se ganaron para siempre el corazón de la afición.

En el otro extremo, si se hiciese una encuesta entre los seguidores, probablemente ganaría por abrumadora mayoría Massey, que llegó avanzada la primera temporada del equipo en la ACB.

Desde el punto de vista técnico era una operación arriesgada y difícil de entender. El equipo había perdido dos cincos, Jackson y Hettsheimer, y optaba por reforzarse con un cuatro. El americano con pasaporte macedonio fue un fiasco en cuanto a rendimiento deportivo. Y a su lado se fue diluyendo Reyshawn Terry.

A esa lista se suma ahora Ondrej Balvin, porque deportivamente su hoja de servicios estuvo muy por debajo de lo esperado, sobre todo en el tramo decisivo de la temporada. Pero el contexto es diferente al de Massey, que ya suscitaba dudas desde el principio.

Cuando el Obradoiro firmó a Balvin, si no unanimidad sí hubo coincidencia mayoritaria en que era un movimiento de calado, la apuesta por un pívot llamado a dominar la categoría. Si hubiera que buscar un paralelismo, podría pensarse en el papel de Tavares en el Real Madrid en la ACB. Y cuando tres meses más tarde se sumó al plantel Brodziansky, pocos discutían que había reunido a la mejor pareja de pívots de la categoría. Los resultados desmintieron las expectativas, sobre todo el último partido de la temporada, con un histórico cero en el capítulo de rebotes ofensivos.

Balvin, como dijo en el vestuario al poco de recalar en Sar, ya tenía su siguiente paso previsto en la hoja de ruta, volver a China, como fue el caso, una vez que el Obradoiro perdió la eliminatoria con el Palencia. Y ahora parece que lo que quiere es volver a Sar.

Plantilla cerrada y reacción

El club santiagués confirmó el martes que cerraba la plantilla con el fichaje de Denzel Andersson. Un día más tarde, la cuenta de Twitter Encestando advertía de que el checo había «pedido al Obradoiro el billete para acudir a la pretemporada del equipo, ya que su contrato es hasta junio del 2026. El pívot podía haberse desvinculado pagando su cláusula hasta el 15 de agosto, pero no ha sucedido. El Obradoiro se niega a darle ese billete tras no hacer nada para desvincular al jugador ofreciendo una compensación».

Asimismo, entrecomilla la frase «es un contrato garantizado y sin cortes», indicando que «así lo explica el propio contrato». Y concluye: «La opción que podía usar Balvin para irse pagando 50.000 euros de haber encontrado una oferta no fue ejercida».

Al propio tiempo, el programa Ao Contraataque, de la Radio Galega, recordaba que ya en junio había apuntado que Balvin tiene contrato en vigor. Y añade dos datos: «Non existía cláusula algunha de rescisión ao remate da tempada pasada. O soldo asinado é de 500 mil euros netos por tempada».

El Obradoiro no ha querido abundar en esta cuestión más allá de reconocer que hay «una discrepancia que se arrastra del contrato de la temporada pasada».

¿Por qué Balvin pide ahora el regreso y no cuando empezó la pretemporada? ¿Cómo es posible que teniendo contrato por dos campañas esté jugando en China (tanto él como Brodziansky participaron el miércoles con el Jiangsu YS ante el HK Jinniu)? ¿Cuál es la discrepancia a la que se aferra el club? ¿Por qué no se fijaron en el contrato condiciones vinculadas al ascenso?

En las oficinas de Sar esperan resolver el conflicto e insisten en no entrar en detalles. Y no es un problema menor, porque las cifras son de las más altas en la historia de la entidad, pero el impacto pívot en el equipo y la competición está muy lejos del de Tavares en el Real Madrid y la ACB. Y la decepción de los aficionados con el final de temporada de Ondrej Balvin y Vladimir Brodziansky todavía duele y dolerá durante tiempo.