Félix Alonso se aplica a la conversión exprés de un gran plantel en un mejor Obradoiro

ANDAR MIUDIÑO

XOAN A. SOLER

Subraya que con Faggiano y Barcello el equipo gana «dos generadores de mucho nivel» y avanza entre las variantes la de jugar con tres pequeños

28 feb 2025 . Actualizado a las 13:31 h.

«Sistema ecológico constituido por un medio y los seres vivos que habitan en él, así como por sus relaciones mutuas». «Conjunto complejo de elementos relacionados que pertenecen a un determinado ámbito». Esas dos definiciones son las que cualquiera puede encontrar en el diccionario de la Real Academia Española si uno busca el significado de la palabra ecosistema. Por extensión, se puede aplicar a un equipo, de baloncesto o cualquier otro deporte. Y Félix Alonso, entrenador del Monbus Obradoiro, sabe que desde esta semana el ecosistema es otro, con las incorporaciones de Lucas Faggiano y Alex Barcello. También sabe que el objetivo sigue siendo el ascenso, ahora con más recursos. Y el presidente ya se lo ha recordado. «El otro día me llamo y me dijo, ‘ahora a ver cómo haces esto'», reconoció el técnico. Es el momento de encontrar las fórmulas y las mezclas para extraer el máximo de un gran potencial. Y no es tarea sencilla.

Los dos fichajes concretados esta semana apuntalan el flanco que veía más descubierto: «Teníamos muchos ejecutores y pocos generadores. Con la llegada de estos dos, sumamos dos generadores de mucho nivel».

Lógicamente, donde más va a cambiar la fisionomía, donde habrá más combinaciones, es en el perímetro. El técnico ya apunta a la posibilidad de jugar con tres pequeños: «Hace años había treses muy grandes con capacidad para postear. Este año no hay tantos. O hay treses que tienen tamaño pero que no postean, con lo cual eso es una suerte para poder jugar con jugadores pequeños. O hay pocos. Puede ser el caso de Sergio Rodríguez, que se me viene ahora a la cabeza. Pero en el resto de los equipos creo que esas combinaciones las podemos ver. Podemos ver a Barcello jugando al uno, que lo ha hecho esta temporada, toda la temporada, o jugando al dos con Davison al tres. Es decir, vamos a tener situaciones de más manejadores, que antes prácticamente no teníamos».

Félix Alonso no pierde de vista que el trabajo anímico también será determinante: «La clave del deporte de élite es la gestión del grupo. Evidentemente, hay que dotar al equipo de los recursos tácticos necesarios, tanto defensiva como ofensivamente. Pero creo que la clave es ser capaz de gestionar las emociones, los egos, los intereses de cada uno».

Tiene claro el contexto y apela a la solidaridad del grupo: «Nosotros tenemos un objetivo, y aquí todo el mundo lo sabe, que es conseguir el ascenso. Por eso ha venido Alex Barcello, estando en una situación muy cómoda para él en Alemania. Por eso ha venido Lucas Faggiano. Pero por eso han venido todos los anteriores, Ondrej Balvin, o Brodziansky, o Davison, o cualquiera de los que haya venido. Cuando les preguntas por qué han venido a Santiago te dicen para ascender al ACB. Nosotros tenemos ahora un róster de primerísimo nivel y tenemos que convertirnos en un equipo. Y eso es más fácil cuando todos tenemos claro el objetivo y cuando la calidad humana del equipo es tan alta como la que tenemos nosotros».

Denota optimismo porque ve materia prima y buena predisposición: «Creo que vamos a ser capaces de dejar nuestros intereses individuales al margen y poner los colectivos por delante, porque esto es algo que trasciende a cualquiera de nosotros, el objetivo común que tenemos».