Birutis habla de un día «increíble», Ozmizrak subraya que «la afición del Obra adora a su equipo», Cohen nunca olvidará el primer partido con su hija en la grada
22 may 2021 . Actualizado a las 17:23 h.Una cosa es explicar la idiosincrasia de Sar y otra distinta vivirla en primera persona. Por eso Moncho Fernández decía, antes del partido del Murcia, que sentía pena por los jugadores que llegaron al equipo en verano y no habían podido disfrutar de ningún partido con público en las gradas. Y aunque no es lo mismo mil que cuatro o cinco millares, o incluso seis en los días más grandes, al menos tuvieron la oportunidad de compartir un encuentro con la hinchada. Llegaron a tiempo de escuchar el Miudiño, los aplausos y los bombos, y se hacen una idea de lo que pudo ser y no fue la temporada por mor de la pandemia.
Kartal Ozmizrak se llevó «una gran sensación» y acabó con la miel en los labios: «Nos hubiese gustado poder jugar con ellos todo el año». Se quedó con una impresión muy grabada: «Puedo decir con seguridad que adoran al equipo y lo apoyan pase lo que pase. Eso es algo muy bonito. Saben de baloncesto, también saben cómo presionar al árbitro». Y concluyó su resumen de la jornada con una palabra: «Gracias».
Laurynas Birutis cierra la temporada con una inyección anímica: «Fue un gran acontecimiento para todos los jugadores sentir el ambiente, conocer a los aficionados, especialmente para mí y para todos los que llegamos esta temporada y no habíamos visto esto antes. Solo había unas mil personas, pero después de tanto tiempo sin aficionados se sentía como un pabellón lleno y fue increíble».
Para Steven Enoch también fue una experiencia que le quedará muy grabada: «Fue un día realmente especial. Aunque no nos pudimos llevar la victoria, me quedé impresionado por los aficionados. Eran solo unos mil, yo nunca he jugado con mil aficionados en un pabellón en al menos dos años, así que fue algo increíble . En ocasiones eso hizo que apareciesen los nervios. Por ejemplo, fallando un tiro libre, porque sabes que los seguidores están ahí y que traen mucha energía. Fue increíble jugar frente a ellos, mostrarles la experiencia de ver el equipo en el que nos habíamos convertido para ellos. Me habría gustado regalarles la victoria, pero no fue posible».
En el caso de Jake Cohen, el choque ante el Murcia resultó doblemente emotivo: «Fue un verdadero placer tener a los aficionados en el partido. Además, significó que mi esposa y mi hija pudieron venir. Es la primera vez que mi hija asistió a uno de mis partidos. Fue muy especial».
Y, visto el ambiente, se quedó con el mal sabor de boca de no haberlo podido disfrutar durante la campaña: «Los aficionados fueron maravillosos. Parecía que había miles de personas. La sensación de jugar delante de los seguidores era algo que no sabía cuánto echaba de menos. Me siento un poco triste porque me di cuenta de que solo tuve una pequeña muestra de estos increíbles aficionados del Obra, y me gustaría haberla tenido durante toda la temporada».